La gerente general para la región andina de Electrolux llama a acelerar las acciones para disminuir la brecha salarial entre mujeres y hombres en el sector corporativo.
Según el Instituto Peruano de Economía (IPE), la brecha salarial llegó a 25% en 2023, es decir, por
cada S/100 que ganó un trabajador de género masculino, una trabajadora recibió S/75. En paralelo,
la participación femenina en el mercado laboral fue del 62% frente al 78% de los hombres. En el
marco del Día de la Mujer, estas cifras son un recordatorio de los retos pendientes en nuestra
sociedad.
A este ritmo, se estima que eliminar la desigualdad tomaría aproximadamente 50 años ¿Es correcto
esperar medio siglo para aprovechar todo el talento de una nación y renunciar con ello a un mayor
desarrollo? Reconocemos que poco a poco las mujeres vamos ganando terreno en el ámbito
corporativo y más. Hemos logrado poner el tema de la inequidad en la palestra pública y cada 8
de marzo celebramos lo alcanzado, pero lo cierto es que la velocidad con la que cerramos las
diferencias debería ser ahora el foco de los esfuerzos.
De acuerdo con el Global Gender Gap Report (2015) del Foro Económico Mundial, solo había 14%
de mujeres en puestos de alta dirección en Perú y al cierre de 2023 se alcanzó el 20%. Un estudio de
WomenCEO Perú (2023) señala que solo el 12.8% de los directores en las 218 empresas que
cotizan en la Bolsa de Valores de Lima son mujeres, un crecimiento bajo si consideramos que en
2012 la cifra era del 7.7%.
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Frente a este escenario es necesario dejar de hablar de la brecha y pasar a discutir acciones para
acelerar su disminución. Las empresas debemos comprometernos, poner plazos y transparentar
políticas que impulsen una verdadera equidad. Esto solo es posible cuando las organizaciones
promueven sistemas meritocráticos que ayudan a conciliar la vida personal y profesional. Ninguna
mujer debería estar obligada a elegir entre su vida familiar y su crecimiento laboral, casi la mitad de
las peruanas no puede reincorporarse al mercado laboral después de su primer hijo, esto no debería
significar el final de una carrera.
Es momento de acelerar los esfuerzos. Ya no basta sólo con contratar más mujeres para cubrir la
cuota, sino garantizar una línea de carrera sin el temor de que al convertirse en madres puedan
perder todo lo avanzado. La equidad de género no es solo una meta social, es también un punto
clave para impulsar el progreso económico.
Sobre la autora
Ana Vernaza, gerente general para la región Andina de Electrolux.
Las opiniones expresadas son solo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Perú.
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