Pensar en la transformación de las ciudades de América Latina en inteligentes, es una oportunidad para planificar su crecimiento a partir de tecnologías flexibles que mejoren el día a día de las personas, dice Santiago Thomassey, country manager de Siemens para Perú y Ecuador.
Mientras regiones como Europa y China enfrentan una reducción de su población, América Latina tiene un crecimiento demográfico sostenido. En este contexto, nuestras ciudades concentran más del 80% de la población de acuerdo con ONU Hábitat; por lo cual se convierten en el principal escenario para atender desafíos estructurales y generar nuevas oportunidades de desarrollo económico y social.
El crecimiento ya no dependerá del volumen de la población, sino de nuestra capacidad para adaptarnos, innovar y digitalizar procesos clave para mejorar la vida de las personas en sus comunidades. Según el informe Megatrends de Siemens– fuente de todas las proyecciones y datos que se citan a continuación, salvo indicación contraria—, el grupo de personas mayores de 65 años será el que presente un crecimiento exponencial a nivel global, triplicándose entre los años 2000 y 2050. En paralelo, la demanda de movilidad alcanzará los 122 billones de pasajeros/kilómetro para el 2050.el grupo de personas mayores de 65 años será el que presente un crecimiento exponencial a nivel global, triplicándose entre los años 2000 y 2050. En paralelo, la demanda de movilidad será de 122 billones de pasajeros/kilómetro para el 2050.
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Este doble fenómeno —envejecimiento poblacional y urbanización acelerada— plantea una pregunta crucial para la región: ¿cómo evitar que nuestras ciudades colapsen por su propio crecimiento? La respuesta está en la tecnología basada en herramientas y soluciones con inteligencia artificial (IA), automatización y gemelos digitales; que no solo permiten optimizar recursos, sino también anticipar y resolver cuellos de botella en infraestructura, servicios públicos e industrias.
La IA está transformando sectores estratégicos en los que puede, por ejemplo, reducir en errores diagnósticos en radiología, disminuir los costos a razón de retrasos ferroviarios y reemplazar- hasta el 80%- los controles manuales de calidad en manufactura. Se proyecta que el mercado global de IA industrial supere los 100 mil millones de dólares para 2026, con una tasa de crecimiento anual del 35%. Por su parte, los gemelos digitales permiten simular operaciones complejas y cada uno de los dispositivos involucrados, permitiendo mejorar, optimizar y eficientizar la producción o el servicio antes de hacer la inversión. Esta tecnología aplicada en edificios reduce los tiempos de modelado de días a minutos, permite planificar mejoras, identificar oportunidades para implementar nuevas soluciones sin alterar el funcionamiento mientras se simula. En el sector energético, su implementación ha permitido disminuir inversiones en hardware en un 30%, generando impactos directos en eficiencia y rentabilidad.
El poder de los gemelos digitales es infinito, ya que pueden aplicarse a cualquier sector. En el agrícola, los cultivos verticales crecerán un 25% anual hasta el 2030 utilizando estas soluciones sostenibles para entornos urbano. En Dubái, por ejemplo, una granja vertical ya produce más de un millón de kilos de alimentos al año usando un 95% menos de agua y sin pesticidas. Los beneficios son tangibles, como en el ámbito industrial donde una fábrica de Siemens ahorra €300,000 al año al desplazar procesos intensivos fuera de las horas pico mediante un sistema inteligente de gestión energética. En un continente donde la industria representa un tercio del consumo energético y los edificios generan el 18% de las emisiones de gases de efecto invernadero, estas tecnologías ya no son opcionales sino esenciales.
Pensar en la transformación de las ciudades de América Latina en inteligentes, es una oportunidad para planificar su crecimiento a partir de tecnologías flexibles que mejoren el día a día de las personas, que respondan a las necesidades del momento y futuras; pero, sobre todo, que vayan acorde a los estándares de sustentabilidad locales e internacionales.
Además:
El momento de actuar es ahora. Innovar ya no es una ventaja competitiva: es una condición fundamental para desarrollar el presente y construir un futuro más sostenible, justo e inclusivo.
Sobre el autor:
Santiago Thomassey es country manager de Siemens para Perú y Ecuador.
Las opiniones expresadas son solo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Perú.
