La convergencia entre inteligencia artificial y tokenización emerge como un habilitador clave para la próxima generación de servicios financieros. Para el Perú, este contexto representa una oportunidad estratégica, dice Cindy Sandoval, líder de Software para IBM en Perú, Ecuador y Bolivia

El sistema financiero ya no está en una fase de exploración. La tokenización, los activos digitales y la inteligencia artificial están redefiniendo la base sobre la que opera la banca. El desafío ya no es comprender el cambio, sino ejecutarlo con la velocidad y el enfoque adecuados.

Hoy, la brecha entre visión y acción es evidente. Aunque la mayoría de las instituciones financieras reconoce el potencial de estas tecnologías y anticipa asumir múltiples roles en la economía digital hacia 2030, solo una minoría ha logrado avanzar hacia su implementación concreta.

En América Latina, esta realidad también puede apreciarse. La tokenización ha ganado relevancia en la agenda estratégica, pero sigue lejos de alcanzar una escala significativa. Las instituciones proyectan posicionarse como operadores de procesos integrales, proveedores de servicios digitales y custodios de activos. No obstante, la adopción efectiva aún es limitada.

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El potencial, sin embargo, es claro. Más allá de la innovación tecnológica, la tokenización ofrece una oportunidad concreta para mejorar la eficiencia del sistema financiero, optimizar la coordinación entre actores y habilitar nuevos modelos de negocio. Traducir ese potencial
en capacidades reales será determinante para competir en los próximos años.

En paralelo, las monedas digitales de bancos centrales como las stablecoins están generando expectativas de cambio en los modelos tradicionales. En la región, los ejecutivos anticipan impactos no solo en los sistemas de pago, sino también en la dinámica de los depósitos.

No obstante, esta transformación no está exenta de desafíos. La falta de interoperabilidad entre plataformas y la fragmentación regulatoria continúan siendo barreras críticas en América Latina, limitando la posibilidad de escalar iniciativas y avanzar hacia ecosistemas integrados. A esto se suma la necesidad de modernizar la infraestructura tecnológica.

La convergencia entre inteligencia artificial y tokenización emerge como un habilitador clave para la próxima generación de servicios financieros. Para el Perú, este contexto representa una oportunidad estratégica. No se trata solo de adoptar nuevas tecnologías, sino de integrarlas con un enfoque claro en eficiencia, innovación e inclusión financiera. La clave estará en avanzar de manera coordinada, con visión de largo plazo y capacidad para transformar el potencial en resultados concretos.

Sobre la autora:

Cindy Sandoval es líder de Software para IBM en Perú, Ecuador y Bolivia

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