Las labores del Banco de Alimentos del Perú han sido cuantificadas por la startup CoreZero. Esta climatech ha calculado cuánto metano dejó de ser emitido gracias al trabajo del banco. Este último, además, se convirtió en la segunda organización en el mundo que genera créditos de carbono, los cuales producirán ingresos para potenciar sus proyectos. El CEO de CoreZero, Ignacio Bordigoni, da más detalles sobre este hito y otros planes que tiene en el mercado peruano.
Los primeros créditos de carbono de rescate de alimentos en Perú ya son una realidad. La climatetech CoreZero —fundada por el argentino Ignacio Bordigoni y el peruano Jean Pierre Azañedo— ha logrado medir el impacto ambiental positivo que el Banco de Alimentos de Perú generó al rescatar comida de ser desperdiciada.
Según informó la startup, las labores que realiza el Banco de Alimentos del Perú para que los alimentos rescatados sean distribuidos a organizaciones sociales y a la comunidad —en un país en el que 16,6 millones de ciudadanos viven en inseguridad alimentaria moderada o severa, según la FAO— han logrado ser cuantificadas y se ha estimado cuánto metano se libera en el medioambiente. Un aspecto relevante es que los residuos orgánicos generan metano con 80 veces más poder de contaminación que el CO2.
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Así, las toneladas de dióxido de carbono (CO2e) evitadas por la labor de rescate de alimentos son convertidas —a través de la plataforma de la startup— en unidades de reducción de carbono, que son rastreadas e informadas utilizando tecnología blockchain y verificadas a través de un proceso independiente de terceras partes verificadas.
Con ello, se ha cuantificado una reducción de 26.072 toneladas de CO2e entre 2021 y 2022, lo que ha resultado en la generación de 26.072 créditos de carbono que son comercializados en el mercado voluntario de carbono.
El CEO de CoreZero, Ignacio Bordigoni, dijo a Forbes que su firma espera colocar estos créditos a lo largo de este segundo semestre del año, lo cual se traducirá inmediatamente en recursos financieros que retornen al Banco de Alimentos Perú para que sigan escalando su operación e impacto.
Respecto a los compradores, el ejecutivo indicó que los interesados “son aquellas compañías o instituciones operando a nivel local que buscan compensar su huella acelerando iniciativas con beneficio ambiental a través de estos instrumentos financieros”.
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Cabe mencionar que esta es la segunda organización de este tipo que genera créditos de carbono en la región. En febrero de este año, CoreZero serializó los primeros créditos de carbono a partir de rescate de alimentos del mundo, junto con la Red de Bancos de Alimentos de México. La startup generó más de 200.000 créditos con dicha entidad, los cuales ya están en etapa de comercialización.
Una nueva vertical de compensación
Las alternativas tradicionales de compensación, reforestación y energías renovables, son necesarias pero no suficientes, comenta Bordigoni. Es por ello que compensar la huella de carbono mediante créditos de carbono de rescate de alimentos es una nueva vertical atractiva para el mercado, pues genera ingresos a proyectos que evitan grandes emisiones de CO2e al medioambiente y tienen beneficios sociales y económicos.
Cabe señalar que CoreZero es una startup con raíces latinoamericanas basada en Miami. Esta trabaja cuantificando el impacto ambiental positivo de proyectos que reducen el desperdicio de alimentos. En Perú, trabaja con iniciativas u organizaciones que eviten, reduzcan o den un nuevo propósito a los desperdicios. De hecho, Ignacio Bordigoni señala que están en proceso de cuantificación del impacto positivo de SINBA, una empresa socioambiental de recolección y transformación de residuos orgánicos en alimento animal.
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“Estamos cerrando nuevas alianzas en la región que aún están en etapa de confidencialidad. Cada vez son más los actores del mundo del ‘desperdicio-cero’ a los que les estamos dando acceso al mercado de carbono para acelerar su impacto”, dijo.
Una de las metas de la climatetech es poder colocar el 100% del inventario de créditos que han serializado, de forma que se puedan reinyectar esos recursos a sus partners. “Esto representaría un impacto muy tangible en términos monetarios para la agenda de rescate y minimización de residuos orgánicos en Latinoamérica”.
Asimismo, su segunda prioridad es reclutar nuevos proyectos que puedan ser potenciados con su servicio, tanto dentro de rescate de alimentos en Latinoamérica, como también otras verticales de ‘desperdicio-cero’, como transformación, compostaje o biodigestión.
Otros datos sobre los créditos de carbono
- Un crédito de carbono es una unidad medible y verificable que representa una tonelada métrica de CO2e absorbida o evitada de ingresar a la atmósfera. Estos créditos son generados por diferentes tipos de proyectos sostenibles que absorben carbono o evitan su emisión en la atmósfera. Una vez generados y certificados por una tercera parte independiente reconocida, estos créditos pueden ser vendidos a empresas o individuos para compensar sus propias emisiones.
- Un crédito de carbono corresponde a una tonelada métrica de dióxido de carbono evitada de ingresar a la atmósfera (tCO2e).
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