La empresa B Campo Verde exporta granos de café y cacao a Estados Unidos y Europa desde 2014. Su gerenta general y fundadora, Silvia Arispe, detalla cómo la sostenibilidad es una apuesta que atraviesa su modelo de negocio e impacta la preservación de biodiversidad y la calidad de vida de los productores peruanos.
Si bien la agricultura es una actividad muy intensiva en generación de empleo, hoy es particularmente importante que sea una actividad sostenible tanto en el frente ambiental como en el social. De hecho, de acuerdo con la ONU, la agricultura es responsable de generar alrededor del 11% de los gases de efecto invernadero del mundo. A ese enorme reto se suma la informalidad y la falta de acceso a financiamiento en el sector. Es en este contexto, proyectos empresariales como el de la exportadora de café y cacao Campo Verde se vuelven más relevantes.
La compañía peruana, que fue certificada como empresa B por la organización Sistema B en 2023, trabaja hoy arduamente para que los productos que comercializa en diversos países no solo sean de calidad, sino también estén producidos de manera sostenible y siguiendo criterios éticos. “Crecimos siempre con la visión de querer transformar el comercio tradicional”, dice Silvia Arispe, gerenta general y fundadora de Campo Verde.
Actualmente, la firma exportadora familiar le compra granos de café y cacao a 250 productores de Junín, Ayacucho, Cajamarca, Cusco, San Martín y Amazonas. Además de pagarles un precio justo, la empresa ayuda a los agricultores, sin necesidad de pago, a que identifiquen los principales atributos de los granos (aroma y sabor, entre otros) y les da asesoramiento para mejorar la calidad de los cultivos en caso sea necesario. “Visito una vez al año a todos mis proveedores para conocer [sus productos] y hacer un match con el mercado [internacional], viendo qué es lo que cada uno tiene y cuáles son sus potenciales. De acuerdo con eso organizo mi oferta exportable”, dice Arispe.
El acompañamiento que hace Campo Verde a los productores también incluye asesoramiento para acceder a nuevas maquinarias y fertilizantes.
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Parte del modelo de negocio de la exportadora es promover la biodiversidad. “Muchos de los productores tienen variedades nativas y, a veces, no saben su valor. Por mal asesoramiento, reemplazan su cultivo por híbridos o variedades de mayor productividad.
Sin embargo, lo que el mercado quiere son las variedades nativas que tienen mejores perfiles finos de aroma y mejores perfiles de sabor”, explica Arispe. Campo Verde impulsa, justa mente, que los productores combinen su sistema de producción con el de agroforestería y así ayuden a la conservación de los ecosistemas, resalta la empresaria.

NEGOCIO SOSTENIBLE
Hoy, Campo Verde exporta alrededor de 250 toneladas de cacao y unas 50 toneladas de café al año. Arispe espera que, en general, las ventas crezcan en un 50% este 2025 en comparación con el año pasado. Los envíos de la agroexportadora empezaron en 2014, detalla Arispe.
Aunque inicialmente su mercado más relevante era Europa, luego empezaron a exportar a Estados Unidos y hoy tienen planes de ingresar a los mercados asiáticos.

¿Cuáles son los granos más demandados? “Ha habido una mayor demanda e interés del mercado por el cacao fino de aroma que cuenta con la certificación orgánica Rainforest Alliance [la cual garantiza que un producto ha sido elaborado de manera sostenible y responsable, respetando en el proceso la biodiversidad y los recursos naturales]”, destaca la gerente general de Campo Verde.
La volatilidad del precio del café no es un tema ajeno a la agenda de la compañía. Aunque el aumento del precio beneficia a los productores, este también genera especulación y puede llegar a ser más elevado a nivel local que a nivel internacional, lo cual complica a los exportadores. “Por eso es que nuestro volumen de café lo hemos tratado de mantener en 50 toneladas anuales”, detalla la ejecutiva.
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Más allá del negocio, la empresa quiere afinar más su apuesta por la sostenibilidad. Arispe resalta que hoy casi el 100% de sus proveedores de granos son orgánicos. De acuerdo con la ejecutiva, están trabajando para que todos ellos tengan al menos un tipo de certificación sostenible. Además, la compañía está impulsando que las mujeres tengan una mayor presencia en la cadena de valor del negocio. “Queremos visibilizar su trabajo”, menciona la gerente general.
Campo Verde también planea seguir apostando por el uso de los empaques biodegradables. Para la exportación de sus granos, Campo Verde utiliza sacos de yute, una fibra vegetal. “A pesar de que sea un poco más caro, para nosotros siempre es importante no contaminar. Esa educación la llevamos a los proveedores y a otras empresas del sector”, sostiene la ejecutiva.
Para 2025, Campo Verde espera incorporar como proveedores a 60 nuevos pequeños productores de café de la región Amazonas, cuya producción tiene planificada comercializar en la segunda mitad del año. Además, la empresa, que también produce chocolate, planea lanzar nuevas variedades de este producto bajo el concepto bean to bar.
“Nuestro propósito debe ser crecer, pero crecer con impactos. Justamene, queremos que Campo Verde sea un referente de cómo se pueden hacer empresas desde Perú respetando la diversidad, mejorando la vida de los productores y sus familias en el campo y construyendo relaciones comerciales duraderas con nuestros aliados estratégicos a nivel global”, proyecta Arispe.
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