La organización sin fines de lucro The Ocean Cleanup tiene una ambiciosa meta: recolectar el 90% del plástico disperso en los océanos hacia 2040. Para ello, desarrolla software que le permite detectar dónde se aglomera y ha comenzado a recogerlo en los los ríos que más arrastran el material hacia el mar. Riccardo Fariña, actual Head of Funding de The Ocean Cleanup, contó la historia y la estrategia de la organización.
Fundada en 2013, la organización sin fines de lucro, The Ocean Cleanup, nació con un propósito ambicioso: eliminar el plástico de los océanos.
Entonces, el problema ya estaba instalado en el debate planetario, pero aún no existía la posibilidad de crear un acuerdo, como al que se aspira en este momento.
Detrás de la apuesta estaba el entonces adolescente holandés de 16 años, Boyan Slat (fundador de The Ocean Cleanup), quien, a través de las redes sociales, aseguraba que la humanidad había evolucionado hacia “la era del plástico”.
“Una vez hubo una era de piedra, una de bronce y ahora estamos en medio de la era del plástico, porque cada año producimos 300 millones de toneladas de plástico”, decía Slat en una charla TED allá por 2012.
El mensaje de Slat –que se hizo viral– le llegó ese mismo año al máster en economía y finanzas, Riccardo Farina, actual Head of Funding de The Ocean Cleanup.

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Al ejecutivo, le impresionó el entusiasmo y propósito de Slat y, años más tarde, cuando se abrió una vacante en la organización, se postuló sin pensarlo. Fariña había pasado la pandemia en Corea del Sur, donde trabajaba para una compañía retail. Además, extrañaba a su familia y quería volver a Europa. “Me impresionó que fuera una organización que tenía un enfoque proactivo y pragmático para resolver un problema y desarrollara ciencia y datos para crear tecnología”, cuenta Fariña, a quien Forbes entrevistó en Nueva York en julio pasado durante la Cumbre anual de AWS.
Justamente, fue en aquel evento donde The Ocean Cleanup anunció la creación de una alianza con la big tech para desplegar una plataforma de Machine Learning (o aprendizaje automático, en español) para rastrear y predecir dónde se aglomeran los plásticos de la “Mancha de basura del Pacífico Sur”. En superficie, la también denominada “isla de plásticos del Pacífico” posee dos veces el tamaño del Estado de Texas y, a diferencia de lo que se suele pensar, no es para nada compacta, sino compuesta por material disperso en el mar, repara Fariña.

La alianza con AWS le permitirá a la organización acceder a imágenes satelitales, drones y dispositivos flotantes para recolectar más datos y afinar su software de detección de plástico aglomerado. De esa manera, además, espera ganar eficiencia en la recolección.
En efecto, en un inicio la estrategia de The Ocean Cleanup era salir a aguas internacionales para capturar plástico con una red de 2,2 kilómetros de largo y 3,5 kilómetros de profundidad. Según Farina, dicha red es inofensiva para la vida marina, ya que «es muy mala atrapando peces». Así, hasta junio del año pasado, la organización capturó 1 millón de libras de plástico (453 toneladas), solo el 0,5% de su meta al 2040, que es el año límite que se han trazado para eliminar hasta el 90% de la basura plástica de los océanos y, una vez cumplida su misión, disolver la organización.
“Estos plásticos dañan los ecosistemas marinos, además de afectar la capacidad de los océanos para secuestrar el dióxido de carbono, lo que es crucial para la regulación del clima”, contextualiza el ejecutivo, al que Forbes invitó a compartir su historia en el Forbes Perú Sustainability Summit 2025, celebrado el pasado 26 de agosto.
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Foco en los ríos y las alianzas
Para alcanzar la meta, la organización ha decidido enfocarse no solo en desarrollar software para predicción de aglomeraciones de plástico, sino en capturarlo en la desembocadura de los ríos que llegan al océano.

“Las investigaciones públicas muestran que, aproximadamente, unos 1.000 ríos son responsables del 80% del plástico que va a los océanos”, apunta Farina y repara que el proyecto ya está operativo en 21 ríos en 9 países del Sudeste Asiático (Tailandia, Vietnam, Indonesia y Malasia) y América Central (Jamaica, Guatemala, Panamá y República Dominicana).
“Estos proyectos sirven como base para demostrar que podemos operar a nivel global”, afirma y cuenta que buscan implementar la iniciativa en ríos de 30 ciudades alrededor del mundo. Para ello, la organización requiere recaudar fondos por 350 millones de dólares, un monto mayor al recolectado dese que inició hasta la fecha (300 millones de dólares), precisa Farina.
También buscan aliados, como lo han hecho desde que partieron. Según su página web, The Ocean Cleanup cuenta con más de 40 alianzas con empresas como Kía, Societe Generale, Deloitte, Coca-Cola y JP Morgan, entre otras. En el caso de Kía, firmaron una alianza para fabricar con plástico recolectado una edición limitada de accesorios para sus coches eléctricos. También poseen una alianza con el grupo de música Coldplay, que el año pasado lanzó un elepé hecho con plástico reciclado de un proyecto de la organización en Guatemala. Además, se han aliado con el youtuber Jimmy Donaldson, conocido como ‘MrBeast’, quien recolectó 13 millones de dólares para impulsar la eliminación del plástico de los océanos.
Fariña destaca el potencial que las alianzas les aportan para aprovechar el conocimiento y la experiencia de sus aliados. “Creo que lo crucial es encontrar alianzas que estén interesadas en solucionar el problema y unirse a nuestra misión. No importa si es con capital, reciclando el material o financiando investigaciones. Lo central es que se unan. Es un problema humano de escala global y creo que necesita apoyo global”, asegura.
Hechos relevantes
- Al recolectar el plástico disperso flotante en las aguas internacionales del Pacífico, The Ocean Cleanup se apropia del material. Hasta el año pasado, tras capturarlo en el océano, lo convertían en pellets y trasladaban a Países Bajos para reciclarlo. Cabe indicar que la sede de la organización se ubica en la ciudad holandesa de Delft, a 16 kilómetros al norte de la ciudad de Rotterdam.
- Aunque han detenido la captura de plástico en el océano, la organización continúa monitoreando el material con cámaras en la superficie del agua y recogiendo datos para su software.
- En 2024, Farina anota que eliminaron más plástico que “todos los años anteriores” en actividad. “Proyectamos hacer lo mismo hacia fin de este año”, proyecta.
