Los compradores de créditos de carbono se han vuelto más sofisticados y ponderan la calidad, el beneficio reputacional y el precio, explicó Taylor Wright, directora ejecutiva y jefa de Sostenibilidad Operacional de JP Morgan, durante su participación en II Foro Internacional de Finanzas Verdes (Fiverde) en Lima.
Los compradores de créditos de carbono se han vuelto más sofisticados y, actualmente, son tres las variables que definen la transacción.
Los criterios fueron detallados por Taylor Wright, la directora ejecutiva y jefa de Sostenibilidad Operacional de la firma global de servicios financieros JPMorgan, durante en el II Foro Internacional de Finanzas Verdes (Fiverde), organizado por el Ministerio del Ambiente (Minam) en Lima este martes.
Actualmente, según Wright, en el mercado existen tres tipos de compradores de créditos de carbono: los de cumplimiento, que están obligados a participar en el mercado; los corporativos; y los de inversión, que se enfocan en integrar los créditos en sus portafolios para alinearse con metas de sostenibilidad.
Justamente, sobre los compradores corporativos, la especialista señala que, en los últimos dos años, estos han sofisticado sus capacidades para identificar qué créditos de carbono adquirirán. «Hay mucho riesgo al participar del mercado voluntariamente. Entonces, sus expectativas respecto de la calidad son mucho más altas», añadió.
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Otro factor que define la compra es el beneficio reputacional que se obtiene por participar del mercado, una motivación que, según Wright, hace que las empresas esperen contar con datos auditables de los créditos adquiridos.
El tercer factor es el precio. Al respecto, la ejecutiva precisó que, actualmente, los créditos de carbono varían entre aquellos generados en proyectos que evitan la emisión de dióxido de carbono (CO₂) y los que lo secuestran y almacenan. Mientras el precio de los primeros oscila entre 1 y 20 dólares, los segundos pueden llegar a costar de 30 a 70 dólares, indicó. «Esperamos que estos precios continúen incrementándose a medida que los proyectos [de carbono] basados en naturaleza estén más disponibles en los años venideros, y mientras más países traten de alcanzar sus objetivos nacionales [de mitigación]», dijo, respecto a la creciente importancia que ha adquirido el cuidado de la biodiversidad en el mercado de créditos de carbono. «La biodiversidad es crítica y un cobeneficio para muchos proyectos de carbono», completó.
¿Qué tan atractivo es hoy el mercado de carbono?
En este momento, las emisiones de créditos de carbono se han ralentizado en búsqueda de una mejora de su calidad, según Wright.
«El mercado voluntario está en un momento en el cual se está reseteando y necesita adaptarse a algunos de los cambios más importante que están ocurriendo», comentó.
En ese contexto, Wright anticipa que el mercado de créditos de carbono evolucionará hacia una demanda más sofisticada de los compradores y, por eso, los proyectos deberán integrar en su contabilidad estándares más estrictos. «Esta transición va a ser lenta y va a haber baches en el camino a medida que se continue avanzando en esta dirección de alta calidad y empecemos a ver esta nueva generación de créditos», dijo.
Según la ejecutiva, la eventual estandarización de la calidad de los créditos de carbono va a impulsar su demanda y creará menos complejidades para los actores en el mercado. Hoy –anotó– pesan varios factores. Entre ellos figuran la desconfianza, la desinformación sobre los proyectos, la falta de educación, la incertidumbre de la economía y dudas cómo participar en el mercado.
Estrategia de JPMorgan
La institución financiera fundada en 1895 también está apostando por los créditos de carbono, contó Wright. Según comentó, recientemente la firma apalancó a la startup estadounidense Chestnut Carbon con un crédito de 210 millones de dólares. La compañía se dedica a restaurar ecosistemas forestales funcionales. Al mismo tiempo, gestiona bosques en pie para obtener beneficios climáticos y ayuda a desarrollar el mercado de carbono y a que las compañías alcancen sus objetivos de neutralidad en carbono.
JPMorgan también está usando tecnología blockchain para mejorar la confianza en el mercado de carbono. «Esto es una nueva iniciativa. Estamos en la fase piloto. La idea es que al tokenizar estos créditos podamos responder a algunos desafíos sobre transparencia y eficiencia», informó.
