Los criterios ESG están ganando espacio en las decisiones financieras de las empresas, desde la gestión de riesgos y la asignación de capital hasta la búsqueda de nuevas alternativas de financiamiento. En la cuarta edición del Sustainability Summit, ejecutivos de Scotiabank y Parque Arauco abordaron cómo las compañías los están integrando en sus estrategias y proyectos para avanzar hacia negocios más eficientes y rentables.

La sostenibilidad está dejando de ser una agenda exclusiva para los equipos especializados. Es un tema que se está incorporando gradualmente a las decisiones financieras y estratégicas de las compañías. Muestra de ello es que cada vez más empresas entienden que alcanzar sus metas ESG exige definir inversiones, asignar presupuestos, evaluar alternativas de financiamiento y, sobre todo, integrar la generación de valor para el negocio y sus grupos de interés en la toma de decisiones.

La evolución de esta relación fue el tema central del panel “Rumbo ESG: ¿Dónde se toman hoy las decisiones de sostenibilidad?”, realizado durante la cuarta edición del Forbes Sustainability Summit el último 7 de septiembre.

Giuliana Pacheco, directora de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de Scotiabank, explicó que en los últimos años la conversación entre las áreas de sostenibilidad y finanzas se ha vuelto más sofisticada. Si bien antes podía estar centrada en proyectos específicos o en el cumplimiento normativo, hoy incorpora variables como gestión de riesgos, resiliencia y eficiencia en el uso de recursos.

“Los que trabajamos hoy en día en sostenibilidad estamos conectados con la gestión del riesgo que nos permite anticiparlo para saber cómo prevenirlo, mitigarlo y gestionarlo. Analizamos factores como el riesgo climático, las transformaciones sociales, las dinámicas políticas y los cambios en los mercados que pueden tener incidencia sobre los negocios y modificar las condiciones en las que operan las empresas”, afirmó la ejecutiva.

Asimismo, resaltó que la información que manejan los equipos de sostenibilidad complementa el análisis financiero y permite incorporar factores externos a la conversación sobre asignación de capital, salud financiera y toma de decisiones.

Por su lado, Andrés Ovalle, gerente corporativo de Administración Financiera de Parque Arauco, coincidió en que el rol de Finanzas frente a la sostenibilidad ha cambiado. La compañía creó su equipo de sostenibilidad en 2014 y, con el tiempo, el tema pasó a convertirse en uno de los pilares estratégicos de la organización, con metas y objetivos desplegados hacia distintas áreas.

Giuliana Pacheco, directora de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de Scotiabank. Foto: Forbes Perú.

A inicios de 2024, Parque Arauco suscribió sus metas bajo el estándar de Science Based Targets Initiative (SBTi), con objetivos establecidos hacia 2029. Desde el área de finanzas, Ovalle explicó que la compañía analiza su curva de abatimiento para priorizar proyectos que combinen rentabilidad y reducción de la huella de carbono.

Entre los proyectos mencionados por el CFO destacan el hub de carga para vehículos eléctricos en Parque Arauco Kennedy, en Chile, y un parque de energía solar instalado sobre Parque Alegra, en Barranquilla, Colombia.

“Trabajar bajo criterios ESG busca mejorar la eficiencia de nuestros activos y contribuir a la reducción de la huella de carbono. Desde el área de finanzas también tenemos un rol importante en la relación con los proveedores, particularmente a través del pago oportuno. En los últimos años, tanto en Chile como en Perú, hemos recibido reconocimientos como una de las empresas mejor pagadoras”, expresó Andrés Ovalle.

Para el ejecutivo chileno, no existe una dicotomía entre sostenibilidad y rentabilidad. “Desde finanzas podemos contribuir a que la empresa sea más sostenible y, al mismo tiempo, más rentable, en beneficio de todos nuestros grupos de interés”, detalló durante el panel.

Andrés Ovalle, gerente corporativo de Administración Financiera de Parque Arauco. Foto: Forbes Perú.

El panel también abordó el acceso al mercado de deuda como uno de los puntos de encuentro entre la sostenibilidad y las finanzas. Se tomó como referencia el bono verde que Parque Arauco emitió en el 2025 (el primero en el sector inmobiliario comercial en Sudamérica) y que, según Ovalle, modificó la forma en que se evalúan tanto los proyectos como sus alternativas de financiamiento.

Para ello, la compañía elaboró un checklist de sostenibilidad para evaluar nuevos proyectos desde etapas tempranas, considerando variables como diseño, constructibilidad, materiales y características de los activos.

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“Parque La Molina, por ejemplo, es un activo que tiene un poco más de un año y en el que se incorporó desde su diseño variables orientadas a mejorar su eficiencia y que cuenta con certificación LEED Gold. Estas características permitieron evaluar la posibilidad de estructurar un bono verde para financiar el activo”, explicó Andrés Ovalle.

De la iniciativa al caso de negocio

Desde Scotiabank, Giuliana Pacheco explicó que una iniciativa vinculada con sostenibilidad debe traducirse también en un caso de negocio. En ese sentido, detalló tres variables que deben incorporarse desde el inicio: cuál es el problema estratégico que se busca resolver, qué riesgos contribuye a gestionar y qué oportunidades puede generar.

“Cuando tienes esas variables, la conversación ya no se centra únicamente en el presupuesto, sino en qué oportunidades se están generando. Ejemplo de esto son los financiamientos verdes, que pasaron de ser instrumentos específicos a formar parte del business as usual del banco. Otro caso son las líneas de resiliencia que hemos colocado frente al fenómeno de El Niño, por más de US$150 millones, destinadas a clientes que podrían verse afectados por riesgos climáticos y cuya continuidad operativa podría verse comprometida”, comentó la directora de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de Scotiabank.

En el caso de Parque Arauco, la incorporación de variables ESG también está vinculada con la evaluación de riesgos y la rentabilidad de activos de largo plazo.

Ovalle explicó que la compañía comenzó trabajando estos aspectos desde una perspectiva de safety and security, con medidas destinadas a reducir la probabilidad y el impacto de eventos como terremotos. Además de la protección de los activos y de los clientes, estas medidas pueden tener efectos financieros, como una reducción en las primas de seguros.

Posteriormente, el análisis incorporó variables como eficiencia energética y gestión hídrica, teniendo como caso emblemático el mall de Barranquilla, donde las altas temperaturas hacían especialmente relevante el consumo de energía asociado al aire acondicionado. La instalación posterior de paneles solares permitió mejorar la eficiencia energética del centro comercial.

“Un atributo muy importante que valoran las personas cuando van a los centros comerciales es la seguridad del activo y, cuando no cumplimos esta promesa, bajan las visitas y las ventas. En el caso de Barranquilla, el aire acondicionado era un problema. Ahí tomamos la decisión de hacer este parque de paneles solares, tapeamos todo el mall con  paneles y se hizo muy eficiente el tema de la energía. Para que nuestros distintos activos sean exitosos, tanto a nivel de rentabilidad y de también los clientes quieran visitarlos, tenemos que analizar todas estas variables y mientras antes, mejor”, concluyó.