Un estudio de Marsh detalla que el 11% de empresas en Perú entrega un bono o subsidio para gastos del hogar como parte de los beneficios relacionados a las modalidades de trabajo flexibles. Estos bonos oscilan entre los US$21 y US$50.
Hace unas semanas se aprobó el reglamento de la nueva ley de teletrabajo, la cual será la guía para muchas empresas que seguirán empleando el trabajo híbrido o trabajo a distancia y empezará a estar vigente a fines de abril.
En este contexto es importante saber qué tanto ha penetrado el uso de estas modalidades de trabajo. Justamente, de acuerdo con un estudio de Marsh realizado en América Latina, el 67% de empresas en el Perú señala que actualizará o creará políticas de trabajo remoto, presencial o híbrido en los siguientes seis meses y de cara al retorno de las actividades presenciales.
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«Las empresas, finalmente, han optado por mantener el modelo híbrido. La gente va a trabajar a las empresas dos o tres veces por semana y los otros días está laborando desde sus casas, con equipos que pueden llevar y traer y en áreas de trabajo en establecidas. A eso le sumamos que, actualmente, el reglamento del teletrabajo busca que las personas trabajen en casa cumpliendo con toda la normativa de ergonomía y de seguridad en el trabajo con los equipos adecuados y respetando la desconexión digital», comenta Juan Pablo Fernandini, gerente central de Mercer Marsh Beneficios.
En tal sentido, el reglamento aprobado de la nueva ley de teletrabajo incentiva que las empresas compensen los gastos por teletrabajo (servicios de internet, electricidad, provisión de equipos digitales). Aunque este aspecto no es obligatorio según el nuevo reglamento, algunas empresas ya lo están implementando como parte de sus beneficios.
De acuerdo con el estudio de Marsh, el 11% de empresas en Perú entrega un bono o subsidio para gastos del hogar (servicios públicos, internet, TV, entre otros), un descenso frente al 2020 (25%) y 2021 (17%), a raíz del retorno a la presencialidad. En la región, esta cifra llega al 21%. En tanto, estos bonos en Perú suelen oscilar entre los US$21 y US$50.
Asimismo, el 21% de encuestados en Perú está aplicando alguna política de desconexión digital para el trabajo remoto, una cifra que está poco por encima del promedio registrado en América Latina (17%). Mientras tanto, el 45% está en proceso de implementar alguna política y el 33% no ha aplicado ninguna.
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¿De qué forma están cumpliendo la desconexión digital? Tanto en Perú como en el resto de la región, algunas de las prácticas más comunes son el respeto de horas de descanso, el respeto de las vacaciones, incentivar el uso del periodo de vacaciones, y la regulación de horarios de conexión, reuniones, mensajes, llamadas y correos. Asimismo, a fin de que se cumplan esas medidas de desconexión digital, las empresas en la región están sensibilizando a los líderes e implementando un plan de comunicación.
«Todavía hay mucho por hacer. (…) Solo establecer la política no es suficiente, porque siempre hay alguna salida a esto y más aún cuando tienes la facilidad de poder estar conectado todo el tiempo», añadió Fernandini.
¿Nuevos beneficios?
En relación a los planes y programas de beneficios ofertados actualmente, el 55% de las empresas participantes de la región planea fortalecer los planes o programas de bienestar y salud para el empleado y su familia en los próximos seis meses, según el estudio.
Asimismo, la prioridad de las empresas es adecuar los beneficios a la nueva realidad que enfrenta el trabajo flexible y con marcado foco en el bienestar. En el Perú, algunas iniciativas que los empleadores están considerando son el diseño de nuevos beneficios que se ajusten a la modalidad de trabajo remoto, presencial o híbrido (54%) y crear alianzas o negociaciones con proveedores para descuentos en servicios y productos (47%).
En cuanto a los beneficios flexibles —entendidos como los beneficios personalizados en función a las necesidades de cada colaborador, como días libres, seguro privado, membresía al gimnasio o vales de consumo— el 23% de empresas en la región lo planea adoptar.
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En el caso de Perú, sin embargo, esta cifra se reduce a 13%, debido a que los beneficios flexibles no se han popularizado tanto como en Colombia y México, detalla Fernandini. De hecho, en el Perú, quienes usualmente adoptan beneficios flexibles son las compañías multinacionales.
«El modelo de sistema de beneficios flexibles permite a la empresa, manejando un mismo presupuesto, asignar beneficios que calcen realmente con las necesidades de cada uno de los colaboradores», detalla Fernandini. El ejecutivo detalla que el objetivo de este enfoque es que los trabajadores se sientan verdaderamente identificados con los paquetes de beneficios que otorga la empresa.
«En Perú [todavía no] hay la intención. Las empresas te escuchan, les gusta la idea, pero sienten un poco limitadas a veces por un tema cultural y también un tema tributario», añade.
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