Los expertos del banco coinciden en que el populismo es un tema duro para inversores, y puede venir de gobiernos tanto de derecha como izquierda debido a la futura inestabilidad que pueden traer.
Las proyecciones sobre la recesión económica que atravesará el mundo en 2023 han ido rebajando con el paso de los meses. Tanto así, que si bien los expertos pueden ver un crecimiento bajo por más tiempo, admiten que no hay nada en el horizonte que pueda crear una contracción profunda a nivel global, sino un escenario mucho más superficial.
Al menos así lo describieron los expertos de BNP Paribas, el banco más grande de Europa y Francia y la sexta institución financiera más importante del mundo, con un volumen de activos que roza los US$3 billones. En un encuentro que tuvo lugar el pasado 9 de febrero en Nueva York, directivos de diferentes carteras explicaron sus perspectivas para el mundo, asegurando que “habrá más acción pronto” en la economía global.
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Un aspecto en el que se enfatizó considerablemente apunta a que la economía sigue siendo resiliente, sobre todo en el mercado laboral. Y es que hace exactamente una semana, la secretaria del Tesoro de EE.UU, Janet Yellen, anunció la creación de más de 500.000 puestos de trabajo en enero, lo que situó el desempleo en su nivel más bajo en 54 años.
Este es uno de los factores por los que el consumidor estadounidense sigue gastando, y el PBI se rige por ello. De ahí que haya dudas sobre la recesión, pero más que descartarla del todo, se la podría describir como “una sombra que acecha”. De ahí que las probabilidades apunten a un PBI plano para 2023, mientras que 2024 podría significar el regreso a un curso ascendente.
“Hay dos razones que explican el consumo: seguimos beneficiándonos de las políticas de la covid-19, y los mercados de capitales siguen muy activos y abiertos a diferentes posibilidades”, dijo a Forbes el especialista senior en multiactivos y coordinador de sostenibilidad en BNP Paribas para las Americas, Mark Howard.
Al mismo tiempo, el consumidor no se ha ajustado todavía a tasas de interés altas, sino a precios más elevados en productos básicos. De ahí que el experto no descarte más subidas de tasas de la Reserva Federal, aunque sus expectativas sí apuntan a que los incrementos se mantengan estables en el tiempo, alejados de los incrementos agresivos iniciales para contener la inflación. Mientras que las tasas pueden subir 25 puntos para marzo y mayo, puede haber ajustes en estas olas para junio y septiembre.
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Al respecto, si bien Yellen se muestra convencida en que la senda de la inflación apunta a una disminución significativamente, los ejecutivos de BNP Paribas tienen claro que sigue siendo un desafío, pues existe la creencia de que no estará bajo control, y está pasando más en el lado de bienes que en el de servicios.
Unido a ello, otro aspecto al que hay que poner atención son los salarios, pues la inequidad es más pronunciada y, a pesar de que las oportunidades de negocio están ahí, las empresas no tienen la gente necesaria para concretarlas. Asimismo, los créditos estarán más altos.
Una mirada no tan fatal
A pesar de ello, Howard se mostró convencido de que la economía tendrá un mejor desempeño que 2022 teniendo en cuenta que las cadenas de suministro, la guerra entre Rusia y Ucrania, la crisis global de energía y la pandemia de la covid-19 se juntaron para entonces. Incluso, la inflación y la respuesta de la FEDeran factores que no se habían anticipado, pues las tasas fueron muy volátiles.
El experto también argumentó que la resiliencia económica que mantiene Estados Unidos hasta el momento puede cambiar dramáticamente según la situación geopolítica. Y es que factores como el populismo son un tema duro para los inversores, y puede venir tanto de la derecha como la izquierda debido a la futura inestabilidad que pueden traer.
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De ahí que muchos de los compromisos e inversiones a futuro apunten al mediano y largo plazo, pues 2024 “será muy político y hay mucha confusión”. La frase adquiere sentido si se tiene en cuenta que los candidatos a la presidencia para las elecciones del año entrante ya empiezan a destapar sus cartas, con Donald Trump como un posible protagonista en la coyuntura que se avecina.
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