El sol peruano acumula una depreciación del 2,5% en lo que va del año. Scotiabank prevé que el dólar en Perú continuará rumbo a su valor fundamental —cercano a S/3,75—, oscilando dentro de un rango entre S/3,69 y S/3,81.

Si bien el sol peruano se ha caracterizado en los últimos años por ser la moneda más estable de la región, en lo que va de 2024 ha estado inusualmente volátil. De acuerdo al Departamento de Estudios Económicos de Scotiabank, el sol peruano ha llegado a acumular una depreciación similar a la moneda argentina en tiempos de Milei hasta mediados de febrero.

En específico, el dólar pasó de S/3,71 a fines de 2023 hasta S/3,88 a mediados de febrero, el nivel más alto en cuatro meses. Técnicamente hizo un “doble techo” en S/3,88, señala la entidad.

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En cuanto a solo febrero, la volatilidad cambiaria obligó a intervenir al Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), provocando que el sol registre el mejor desempeño entre las monedas emergentes durante la semana pasada.

Scotiabank observa que se ve una postura más firme del BCRP en sus intervenciones, incluyendo la
venta directa de dólares al mercado por US$233 millones, práctica utilizada en episodios extremos y de
alta volatilidad. Adicionalmente, el BCRP acumuló operaciones con derivados por US$2.449 millones en lo
que va del año, llegando al saldo de swaps cambiarios a un récord de alrededor de US$25 mil millones.

Las señales del BCRP hicieron retroceder al dólar hasta S/3,79, reduciendo la depreciación acumulada a 2,5%.

La razón detrás de esta postura se explica por el impacto que podría tener un dólar alto ante la inflación. «Una persistente depreciación podría contaminar la inflación —que ya está bajo control— y sería nociva para la recuperación económica«, se lee en el documento de Scotiabank.

Scotiabank estima que el sol peruano continuará rumbo a su valor fundamental —cercano a S/3,75—, oscilando dentro de un rango entre S/3,69 y S/3,81, acorde con la volatilidad histórica observada en tiempos normales.

«Esto sería más visible entre marzo y abril, meses en los que usualmente la oferta de dólares aumenta por pago de regularización del impuesto a la renta. Los fundamentos del sol se mantienen sólidos, en términos de superávit comercial, previsiones favorables para los precios de los metales, y el previsto ciclo de recortes de tasas de interés, por lo que desalineamientos sorpresivos parecen contener un carácter especulativo provocando una reacción de incomodidad en el banco central».

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En el pasado, añade, «el BCRP ha puesto énfasis en que sus intervenciones buscan reducir la volatilidad más no defender un nivel. No obstante, es la tercera vez en que el banco central se muestra incómodo con aproximaciones a S/3,90. Las otras dos veces fueron en enero y octubre de 2023. El sol peruano tiene un soporte alrededor de S/3,68, según Bloomberg. El tamaño de las intervenciones del banco central combinado con la baja liquidez del mercado cambiario local podría mantener aún volátil al tipo de
cambio».

Los factores detrás de la depreciación del sol peruano

¿A qué se debió la volatilidad de la moneda peruana? Scotiabank señala que dos factores lo explican. En primer lugar, el dólar norteamericano se fortaleció hasta +3% hasta la quincena de febrero, reaccionando a una inflación en EE.UU. que se resiste a descender. Esto afectó las expectativas de tasas de interés en EE.UU., cuyo nivel se mantiene actualmente en el más alto en 24 años.

«Ahora el mercado espera que el recorte de tasas de interés se inicie en el tercer trimestre y ya no en el segundo trimestre, como se esperaba antes (…) No esperan que las tasas de interés suban, pero tampoco están dispuestos a recortarlas en el corto plazo. Esto explica la dirección alcista del tipo de cambio», añade.

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En tanto, la segunda razón corresponde a un factor local: la estrecha liquidez en dólares del mercado peruano, una situación provocada desde la pandemia y que se agravó por la incertidumbre política —que provocó salida récord de capitales en 2021—.

«Debido a ello, muchas empresas mantienen —incluso hasta ahora— buena parte de sus flujos de ventas en cuentas del exterior, y solo retornan al país los saldos necesarios. Por ello, el mercado local presenta saldos ajustados de dólares, a pesar del récord de superávit comercial de 2023 (US$17.400 millones), lo que en un contexto de mayor demanda de dólares explicó la rápida depreciación del sol», explica la entidad.

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