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Regulación laboral de las apps: ¿Por qué su discusión está estancada en Perú y qué lecciones dejan las leyes de otros países?

Mientras apps como Rappi, PedidosYa y Didi se preparan para adoptar la nueva ley para trabajadores de plataformas digitales en Chile desde septiembre, en el Perú la discusión sigue estancada. ¿Existe o no vínculo laboral? Mientras se siga buscando generar consensos en esa respuesta para empezar a legislar, los repartidores y taxistas seguirán operando fuera de la regulación laboral.

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delivery repartidores perú
Foto: Andina

En unos diez años, más de 15 proyectos de ley han sido presentados en el Congreso de la República con el fin de regular cómo es que los conductores y repartidores prestan sus servicios en la economía colaborativa.

Pero la discusión sobre la regulación laboral de estos ciudadanos se ha tornado mucho más álgida en los últimos años, debido al aumento de la demanda que propició la covid-19 en estas plataformas tecnológicas, en cuyas filas ya sumaban alrededor de 60.000 conductores y repartidores en el 2021, de acuerdo con datos del Instituto Peruano de Economía (IPE). Se trata de nada menos que el 1,4% de la población económicamente activa (PEA) ocupada de Lima Metropolitana, la cual ha estado brindando sus servicios fuera de la regulación laboral.

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Lo que se ve en Perú es parte de una discusión que se viene dando tanto en la región como a nivel mundial. De hecho, España es el primer país que implementó la ‘Ley Rider’ en el 2021
y, desde septiembre, Chile será el pionero en la región. A nivel local, de momento, existe un entrampamiento en la Comisión de Trabajo del Congreso, al haber llegado a la misma cantidad de votos dos dictámenes —uno de Susel Paredes y otro de Adriana Tudela— que buscan dotar de beneficios laborales a quienes realizan el servicio de reparto y movilidad en plataformas digitales. Ninguno de los dictámenes ha llegado a ser discutido aún en el pleno del Congreso.

Mientras tanto, las apps, principalmente de delivery, siguen trazando su expansión en el país, según dijeron a Forbes. PedidosYa logró un crecimiento de 55% entre mayo del 2021 y junio de este año, y apunta a consolidar sus operaciones en las 24 ciudades donde opera, mientras que Rappi se ha puesto como meta llegar a nuevas ciudades (como Iquitos o Pucallpa) y a nuevas zonas fuera de Lima Moderna. Ello, junto a la llegada de nuevos competidores al mercado y el lanzamiento de nuevos servicios (como las entregas ultrarrápidas en las apps de delivery), sin duda, mantendrá latente la problemática laboral en agenda.

Cuántos repartidores y conductores en plataformas digitales trabajan en Perú
Repartidores y conductores en la economía colaborativa en Perú.

¿VÍNCULO LABORAL?

Uno de los principales cuellos de botella de la regulación laboral de las plataformas digitales es que se busca responder de forma definitiva si es que existe o no un vínculo laboral entre los repartidores o conductores y las aplicaciones.

¿La respuesta? Depende. De los tres indicios de laboralidad —prestación de servicios, pago de salarios y subordinación—, es este último el que enciende la discusión. Ello se refiere a si existe alguna sanción, fiscalización o dirección con respecto a cómo se debe prestar el servicio. Para Dániza Delgado, abogada en Legal Ventures, catalogar a todos los repartidores y conductores de aplicativos como trabajadores sería un error, pues no todos los servicios se brindan de la misma manera. Esto es mucho más dispar frente a otras industrias, pues los repartidores y taxistas en la economía colaborativa adoptan un horario flexible, intermitente y pueden usar más de dos aplicaciones a la vez.

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Así, al margen de una legislación especial, Delgado considera que lo idóneo es que Sunafil revise en qué casos sí se debería reconocer una relación laboral y obligue a incorporar a la planilla de la empresa a estos individuos. “El objetivo real debería ser formalizar a las personas en estas empresas que tratan como una relación civil o comercial, una que realmente es laboral, porque las hay, no vamos a taparnos los ojos”, reconoce la abogada.

En cambio, Alejandra Dinegro, directora del Observatorio de Plataformas Perú, considera urgente una norma “con sentido de realidad” que dé una respuesta clara sobre la existencia de una relación laboral en estas plataformas de intermediación y pueda cubrir los derechos básicos de los repartidores y taxistas, quienes, por ejemplo, no pueden sustentar su nivel
de ingresos para acceder al alquiler de una vivienda.

Delivery Nueva York salario mínimo
Foto: Getty Images.

“Al ser una nueva forma de trabajo en la relación contractual, los indicios de laboralidad son nuevos”, opina. Entre los indicios que la investigadora ha identificado está el que estos individuos reciben órdenes de manera unilateral, que son rastreados por el GPS o el que sean valorados en el sistema de la aplicación, tanto por la empresa como por el usuario final o la tienda comercial.

De los dos dictámenes que están en la Comisión de Trabajo del Congreso, el proyecto de la congresista Paredes —el cual Dinegro ve con simpatía— identifica a dos tipos de trabajadores: los prestadores independientes del servicio y los trabajadores dependientes. Así, aquellos que presten el servicio al menos durante cuatro horas por jornada serán dependientes y, por consiguiente, presumirán un vínculo laboral con la plataforma, siendo incluidos en planilla.

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En el otro dictamen —el cual es muy similar a la ley aprobada en Chile— se considera a todos los repartidores y taxistas como independientes, a menos que gocen de un contrato de trabajo. En ambas iniciativas, vale decir, se busca dotar de seguro de accidentes, incorporar a los prestadores al seguro social (EsSalud) y asegurar su
ingreso al sistema previsional.

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CHILE SE PREPARA, ¿PERÚ ES EL SIGUIENTE?

El 1 de septiembre de este año, Chile se convertirá en el primer país de América Latina en incorporar en la legislación laboral a los repartidores y taxistas de las plataformas digitales. Se trata de un hito mundial, considerando que, hasta ahora, la existencia o no de laboralidad entre las apps y los colaboradores de la economía colaborativa ha sido resuelta en juzgados, mas no se han logrado cambios a nivel normativo (a excepción de España).

El nuevo marco regulatorio chileno permitirá a estos trabajadores independientes acceder a una serie de garantías mínimas, como seguridad social, pensiones y el pago de un seguro de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales. También a nuevos derechos, como una remuneración mínima y el acceso a una negociación colectiva.

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Muchas de las apps que operan en Chile —y otros países de la región, como Perú— ya se encuentran afinando detalles para poner en marcha la norma. Felipe Simonsohn, director de asuntos corporativos para Cono Sur en DiDi, reconoce que algunos de los cambios de la legislación en Chile impactarán necesariamente en la operación de las aplicaciones de transporte y reparto. Por ello, según el vocero de la empresa china que recientemente anunció la llegada de su servicio de delivery a Perú, la firma lleva más de un año trabajando activamente en la operación chilena y en procesos para “dar cumplimiento con estas nuevas disposiciones”.

En tanto, Juan Sebastián Rozo, Head Policy para la región andina de Rappi, resaltó la figura del repartidor independiente que ha incluido esta norma. “Es un gran reto desde el punto de vista operativo y tecnológico que tendremos que afrontar conjuntamente entre el Gobierno y la industria para salir adelante”, anota. Asimismo, PedidosYa reporta que ha venido trabajando con anterioridad con el sector privado para que muchos de los beneficios incluidos en la nueva ley estén garantizados incluso antes de su vigencia.

uber
Foto: Reuters

En territorios peruanos, las apps esperan que la flexibilidad que considera la ley chilena sea tomada en cuenta en la discusión. Sylvia Alvarado, directora de Políticas Públicas de Uber para Centroamérica, Caribe y región andina, recalca que para cualquier iniciativa laboral que se elabore se deben encontrar marcos regulatorios acordes al modelo privado y flexible que se intermedia, sin dejar de ofrecer una alternativa de autoempleo.

“Hay que avanzar a una mayor seguridad jurídica. Un movimiento estrepitoso y sin el sustento debido podría afectar gravemente cientos de miles de personas y de comercios en el Perú”, advierte Rozo, de Rappi, la app de repartos con más del 65% del market share en Perú.

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Lo sucedido en España puede ser aleccionador. La ‘Ley Rider’, que obligaba a que los repartidores sean incorporados en planilla, generó un resultado contraproducente: Deliveroo —el segundo actor más importante de reparto en dicho país— salió de ese mercado y alrededor de 10.000 riders se quedaron sin empleo en el 2021. Además, aquellas apps que se quedaron encontraron otras formas de esquivar la ley.

EL VERDADERO PROBLEMA

Si bien la discusión todos estos años se ha enfocado en las plataformas digitales más populares, lo cierto es que el problema es mucho mayor: una gran cantidad de trabajadores independientes en el Perú, ya sea de empresas tradicionales o de la economía colaborativa, labora sin beneficios sociales.

Para Jaime Dupuy, de Comex Perú, esta gran masa de trabajadores que no cotiza en el sistema de pensiones ni tiene seguro de salud le generará un gran gasto al Estado en el futuro, por lo que este tema debería ser abordado como un problema de política pública transversal al tipo de empleo que se realice. “[Hay que ver] cómo ‘deslaboralizamos’ la seguridad social. Es decir, cómo el Estado puede implementar un mecanismo de seguridad social sin que necesariamente haya una relación laboral”, explica.

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Otro gran problema es que cada día son más las plataformas de intermediación que ingresan a operar en el país y que no son consideradas necesariamente en los proyectos de ley en discusión. Dinegro, del Observatorio de Plataformas Perú, recalca que ahora algunos aplicativos brindan servicio de limpieza de hogar y paseo de mascotas, entre otros. Por ello, la adopción de una norma para repartidores y taxistas podría marcar un precedente importante para la regulación laboral de estas nuevas formas de trabajo.

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