En total, Karen Cuba ha registrado 82 patentes ante Indecopi. Tiene 27 años y es profesora e investigadora universitaria. Inicialmente, sus inventos buscaron paliar ‘los dolores’ de la gente que trabaja en construcción y, ahora, se enfocan en ayudar a otros segmentos vulnerables de la sociedad.

Karen Cuba tiene 27 años. Nació en Lima, vive en San Martín de Porres y es la inventora peruana con más patentes registradas, según el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi).

Ingeniera mecatrónica de profesión, Cuba empezó a interesarse por dicha disciplina desde que era adolescente. “Siempre me llamaba la atención cómo unían la parte mecánica con la parte electrónica”, dice refiriéndose a computadoras y cámaras, en entrevista con Forbes, la también profesora de las carreras de Ingeniería Industrial, Dibujo y Diseño de Ingeniería para Electrónica y Mecatrónica y Dibujo Mecatrónico para Mecatrónica en la Universidad Privada del Norte (UPN).

Justamente, fue en la UPN donde se graduó y comenzó su carrera como investigadora e inventora. Su primer invento lo diseñó como parte de su trabajo de tesis: una desgranadora y procesadora automática de choclos frescos que recibió la medalla de oro en la Exhibición Internacional de Inventos de Mujeres de Corea del Sur 2021 “Kiwie” en Corea del Sur. “​​Esa primera patente que hice me abrió las puertas en el mundo de la investigación”, dice Cuba.

Esa es solo una de las 82 solicitudes de patentes que ha presentado la ingeniera con representación de la UPN ante la Dirección de Invenciones y Nuevas Tecnologías del Indecopi. Todas las ha desarrollado como parte de equipos colaborativos, explica la catedrática.

El caso de Cuba no es único en Perú. En efecto, en el último quinquenio, la mujer ha ido ganando un mayor espacio en la inventiva peruana. Así lo retrata el informe  “Las mujeres peruanas y las patentes”, publicado por Indecopi en abril pasado. Dicho estudio muestra que, entre 2018 y 2023, la participación de la mujer en los equipos que solicitan patentes ha ido en ascenso. (Ver el cuadro) 

Solicitudes nacionales de patente de invención y modelo de utilidad con participación de al menos una inventora, respecto del total de solicitudes presentadas por nacionales, en el período de 2018 a 2023.

Fuente: Dirección de Invenciones y Nuevas Tecnologías del Indecopi.

Soluciones para la construcción 

Tras la desgranadora de choclo, Cuba siguió imaginando soluciones para atender dolores cercanos, latentes en su cotidianidad inmediata. De hecho, explica que trabaja en una pequeña empresa constructora de la famlia. “[Eso] me ha ayudado bastante a tener un contacto directo con los trabajos repetitivos, como hacer zanjas, tarrajear, [hacer] acabados, etc. He podido ver cómo los trabajadores hacen esos trabajos y he podido ver los pros y contras que tienen con respecto a su salud, sobre todo en la parte de la conducta de su cuerpo, podríamos decir la parte ergonómica”, explica. 

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De dicha observación y genio inventivo, surgieron varias de sus patentes de diseños destinados a facilitar el trabajo de los obreros. Entre estas, está una máquina separadora de concreto, con ruedas, “fácil de transportar y ejecutar”, que promueve la segregación del material, lo que permite contar con un cemento más puro y no expuesto a potenciales procesos de oxidación, explica Cuba. Inspirada en el personaje del doctor “Octopus”, de la película “El hombre araña”, la catedrática diseñó asimismo una lijadora de pared, con cuatro discos que, como los brazos del malvado protagonista, van girando y, en este caso, lijando. ¿Qué tiene de bueno? “Es un dispositivo a control remoto. Pueden hacer que se traslade de una pared a otra. Ayuda a la sustracción de polvo, que es algo que perjudica a los trabajadores y al tiempo y la eficiencia que se emplean lijando a una pared. [Con este invento] ya no vamos a tener ciertos sectores lijados y otros no. Se garantiza que la pared esté correctamente lijada y [optimiza] el tiempo, pues todo el día puedes trabajar”, describe. 

Cuba recibió el Special Prize en la Competencia Internacional de Invenciones de Mujeres de Corea 2023 por el invento lavadora de frutas para colegios. Foto: Cortesía

También emprendedora

Lo cierto es que, hasta ahora, la mayoría (81 de 82) solicitudes de patentes están en fase conceptual. Solo algunas -como la desgranadora de choclo–se han convertido en prototipos y solo una está en fase de evaluación comercial: el adaptador de techos corrugados para casas de machimbrado. “Los techos en los asentamientos humanos tienen pequeños huequitos por donde se filtra el polvo. Imagínese que, mientras cuidan a los bebes, por ahí ingrese el polvo. [Eso] genera lo que es toda la congestión nasal y  alergias. Yo he ido a los asentamientos humanos y he visto sus casas y realmente pasan frío. Con este pequeño dispositivo, que es un plástico con un pegamento con la forma del «Eternit» (techo), se obtiene esta protección”, describe Cuba. Justamente, explica que están conversando con la UPN sobre el lanzamiento del producto al mercado. 

“Cuando salen del colegio, [los jóvenes] ya tienen que estar proyectados a qué carrera van a ir. Creo que sería bueno fomentar las carreras STEAM en los colegios. No solo Ingeniería Mecatrónica e Ingeniería Electrónica, sino también minera, química, petrolera, aeronáutica y naviera. Son carreras en las que no veo muchas mujeres”. [En Perú, de 4 peruanos que eligen estudiar una ingeniería, 3 son hombres y 1 mujer, según datos oficiales].

Karen Cuba, ingeniera e investigadora de la Universidad Privada del Norte

La ingeniera reconoce que el giro en el público beneficiario de sus inventos no es casual. “Me di cuenta que las patentes tienen que moverse a las necesidades de diferentes ramas, no solo de mi área de Ingeniería Mecatrónica. Me estoy abriendo a diferentes aspectos”, cuenta Cuba. Con esa impronta, la inventora también ha creado un dispositivo electrónico de dispensación y aplicado de shampoo para personas minusválidas (un aparato en forma de “L” que se coloca y programa en la ducha). Ha desarrollado otro para que las personas invidentes perciban con su bastón si el semáforo está rojo o verde sin necesidad de que una persona los acompañe a cruzar la calle. Se trata de un dispositivo sincronizado al semáforo, con un sistema de giro, que, a partir de cambios en la posición de una malla en el sardinel, comunica a las personas invidentes si pueden o no cruzar. “Yo vivo cerca de un colegio de invidentes. Ellos esperan 10 o 15 minutos para que alguien les ayude a cruzar. Es un poco preocupante desde mi punto vista”, comenta Cuba. Dice que el dispositivo funciona con energía solar, como casi todos los inventos que describe a Forbes. A estos se suman una lavadora de frutas para colegios que reduce la contaminación por bacterias (ya patentado) y una cosechadora de frutas que permite a los empleados del campo reducir su esfuerzo motriz y mejora la calidad estética del producto. La primera creación recibió la mención especial del concurso Kiwi 2023.

Distribución del lugar de procedencia de las mujeres inventoras en los distintos departamentos del Perú entre los años 2019 y 2023

Fuente: Dirección de Invenciones y Nuevas Tecnologías del Indecopi.

Para encontrar estas soluciones, ¿se te ocurren o buscas los problemas?”, le consultamos. “Nacen espontáneamente. De por sí, tengo bastantes patentes que me gustaría hacer, pero por falta de tiempo no [las hago]. Creo que se me ocurren de lo que veo. No busco los problemas”, comenta Cuba, cuyo segundo nombre es “Esteincin”. La consultamos sobre esa misteriosa cercanía sonora de su nombre con el apellido del físico alemán, considerado el científico más importante del siglo XX, Albert Einstein. «Mi padre estaba buscando un nombre para mí, quería algo que reflejara su aprecio por la ciencia y la creatividad. Aunque no querían usar directamente el nombre «Einstein» por respeto a su legado y por lo común que puede resultar, se inspiraron en él para crear un nombre que tuviera un sonido similar pero fuera único», revela.

En diez años, la ingeniera se imagina como doctora en automatización, una especialización que está realizando actualmente. Y también como empresaria. “[Me imagino] con una empresa consolidada en base a una de mis patentes [y] que sea una de las victorias. Una de mis tantas patentes tiene que llegar a ser la patente ganadora y produzca más”, dice. ¿En Perú?, le repreguntamos. “Sí, acá en Perú, porque en Perú hay muchas cosas que hay que mejorar. Entonces, creo que acá podría contribuir de manera más palpable, más directa”, remata. 

Hechos relevantes

  • Sistema de patentes. Existen dos tipos de patentes: las inventivas y las de modelos de utilidad. Las primeras cumplen con requisitos más exigentes, como la novedad, nivel inventivo y aplicación industrial; mientras que las segundas, parten de productos ya existentes, por lo que deben cumplir con requisitos de novedad y ventaja técnica. En Perú, en el último quinquenio, las mujeres inventoras se han desempeñado en equipos que han solicitado más patentes inventivas que de modelos de utilidad, según el informe “Las mujeres peruanas y las patentes” de Indecopi.
  • Competencia global. A la hora de solicitar el registro de una patente, este es analizado y contrastado a nivel global. Karen cuenta que, antes de solicitarlo, busca ideas de otros inventores en el mundo, especialmente de China, Korea y España. Si la idea ha sido registrada, el proceso de registro -que puede durar unos tres años, según la ingeniera- se cae. Eso le sucedió cuando presentó la solicitud de registro de una patente para unos botines de seguridad con sensor láser capaces de medir distancias. 
  • En la web. Es posible revisar los inventos patentados por Karen Cuba, como por otros inventores, en Google Patents, OMPI y Espacenet. Cada vez que se aprueba una patente, debe ser registrada en bases de datos públicas como la gigante tecnológica.

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