Tras escalar en todas las posiciones en Administración y Finanzas dentro de Scania Perú durante cerca de 20 años, Caterina Limay asumió como CFO de la compañía de transporte pesado en Colombia desde mayo.
Como muchos estudiantes de Economía, una joven Caterina Limay soñaba con ingresar a los cursos de extensión del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) para empezar a hacer ‘línea de carrera’. En ese entonces, estaba en la Universidad del Pacífico, con media beca, estudiando Economía y debía esperar todavía un año más para poder postular al programa del ente monetario. Aprovechó ese tiempo para realizar una pasantía de seis meses en la empresa global de transporte pesado Scania en Perú, que —sin pensarlo— fijaría el rumbo de su trayectoria profesional.
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«Mi visión era [quedarme] seis meses. [Me decía]: ‘termino este programa de Scania, me preparo para el curso, me voy al BCRP y hago mi línea de carrera por ahí’. Y bueno, después de seis meses viviendo nuevos desafíos dentro de Scania, me di cuenta en ese período que las finanzas eran lo mío, que desde la empresa privada había muchas cosas que podía hacer también colaborando con la sociedad (…). Entonces, la verdad que encontré mi camino y aquí estoy, varios años después, apasionada por mi trabajo», narra la economista que egresó de la universidad a los 21 años.
Sin embargo, su comienzo en la compañía fue desafiante al tratarse de una empresa del rubro de transporte pesado. Inició sus prácticas en el área de cobranzas judiciales, cobrándole a los clientes que «no pagaban o pagaban mal» y que, del total, un 99% eran hombres. Limay lo describe como una gran enseñanza para romper los sesgos que tenía consigo misma para lograr los objetivos de su puesto. Cerca de 16 años después y tras pasar por todos los puestos en Scania en Perú —asistente, analista, especialista, jefe y directora—, la ejecutiva logró alcanzar el puesto de CFO de la firma en la operación local en el 2019. De hecho, durante su liderazgo en la dirección de Administración y Finanzas, la compañía consiguió que su facturación anual crezca en 140% en los últimos cuatro años. Para el 2024, la empresa estima una expansión del 16%.
«Entre el 2023 y el primer trimestre del 2024, hemos logrado aprobar seis proyectos de inversión, algunos ya ejecutados y otros en proceso de ejecución. Estos meses nos estamos preparando para aprobar tres proyectos más, que también debemos estar ejecutando entre finales de este año y 2025. [Eso] quiere decir que, entre el año pasado y este año, vamos a tener por lo menos nueve proyectos que vamos a tener listos. Nunca antes ha habido en Scania Perú ese nivel de actividad en lo que respecta a desarrollo de red», cuenta la ejecutiva.
Sin embargo, su liderazgo en Perú no fue su techo. Desde mayo de este año, empezó a ocupar el puesto de CFO de Scania en Colombia. Limay señala que se trata de un reto importante a nivel profesional, pero también personal, pues implicará su salida del Perú —junto a su familia— para aprender del negocio en el país vecino.
Logrando el equilibrio personal
Las posiciones de alta dirección en las compañías son de gran complejidad y cuentan con un alto nivel de exigencia. Para seguir avanzando en su carrera profesional, Limay destaca el acompañamiento de la empresa y las oportunidades que se dan producto del esfuerzo propio. Sin embargo, resalta que un aspecto clave es contar con un soporte familiar fuerte.
«La red que uno puede tener y las personas que uno pueda tener alrededor en su familia, son parte, justamente, del desarrollo profesional. Pueden ayudarte a brillar o pueden ser una mochila para no lograr que tú continúes con ese desarrollo profesional. En mi caso, particularmente, tengo la fortuna de tener una estructura familiar de soporte bastante grande», explica.
La ejecutiva, sin embargo, es tajante al hablar sobre el equilibrio entre trabajo y familia; un tema que considera de suma relevancia tanto para las mujeres como para los hombres. En tal sentido, la economista señala que el equilibrio que ha funcionado para ella no es necesariamente el que funcione para otras personas.
«Finalmente, creo que cada uno tiene que encontrar cuál es esa fórmula [de equilibrio entre vida personal y profesional]. Todos tenemos que trabajar en ese camino. Yo escucho muy poco que les pregunten a los hombres cómo es su equilibrio vida – trabajo, porque dan por sentado que seguro ellos sí pueden trabajar todo el día», comenta.
«En realidad, esto debería ser un tema de enfoque importante, pero para todos, donde hombres y mujeres deberíamos trabajar en conjunto en una estructura familiar para lograr ese equilibrio que a cada familia y a cada persona le funcione», subraya.
Más mujeres, pero no lo suficiente
Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), menos del 20% de las personas que trabajan en el sector transporte son mujeres. Y esta cifra se reduce más cuando se acota a América Latina: la participación de las mujeres en el sector fue del 10,8% en el 2021.
Pese a esas cifras, mucho ha cambiado en los cerca de 20 años que lleva Limay en la compañía, aunque no lo suficiente. Por ejemplo, a nivel de clientes, cuando ingresó, casi la totalidad eran hombres; pero hoy existe una mayor representación de mujeres, aunque aún sin llegar a la equidad. «Un 30% ya son mujeres representantes de clientes de transporte pesado que hoy ya están ahí. Dan su voz y voto», agregó.
En cuanto a nivel de Scania, en la dirección de Administración y Finanzas, el 55% son mujeres y cuentan con un equipo diverso a nivel de género, edad y formación. «La verdad que es un equipo bastante rico, justamente, por ese nivel de diversidad que tiene», añade.
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