Tras ganar una medalla de oro en la prestigiosa World Beer Cup de este año, la compañía con raíces tacneñas, creadora y dueña de la marca de cerveza artesanal 7 Vidas, anuncia su plan de expansión y su estrategia para crecer en el ámbito internacional. El CEO de la empresa, Marco Málaga, también cuenta que la producción cervecera de su firma ha crecido en 20% y la facturación en 15% en lo que va del año.

A sus 15 años, mientras sus compañeros de secundaria se planteaban ser abogados o doctores, Marco Málaga tenía su visión clara y decidida sobre lo que deseaba hacer con su futuro laboral: quería ser «cervecero». Su siguiente paso fue ingresar a la Universidad Agraria La Molina para estudiar Ingeniería de Industrias Alimentarias, con el fin de aprender a hacer cerveza. Todos sus proyectos universitarios y tesis se centraron en la cerveza, lo cual le permitió acceder rápidamente al sector: en 1997, cuando abrió Mamut, la primera cervecería artesanal de Perú, fue contratado como asistente del cervecero. Es ahí que, tras conocer la experiencia de su jefe, decide ir a la Universidad de California para especializarse en cervecería. 

Aunque el plan inicial era retornar al Perú, al culminar sus estudios en 1998, fue contratado por Anheuser-Busch, que en ese momento era la cervecería más grande del mundo. En esa compañía, logró convertirse en maestro cervecero y asumió posiciones internacionales. De hecho, llegó a ocupar el cargo de director técnico cervecero para Norteamérica, puesto en el que supervisó diesiocho cervecerías en Estados Unidos y Canadá, además de plantas de maltería, arroz y lúpulo. A los 37 años, luego de haber logrado todo lo que se propuso en el ámbito corporativo, Málaga renunció a su posición para emprender un camino propio. Hizo consultorías internacionales, que incluso lo trajeron de vuelta a Perú trabajando para AB InBev. Sin embargo, en 2016 decidió recorrer su propio camino cervecero y lanzó la marca 7 Vidas, la cual es, actualmente, la cerveza artesanal latinoamericana más premiada en el mundo. Justamente, este año, ganó la medalla de oro en la World Beer Cup en la categoría «Belgian-Style Flanders Oud Bruin or Oud Red Ale”.

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“Seguimos siendo la cervecería de más rápido crecimiento del mercado peruano desde 2016. Antes de nosotros hubo otras cervecerías que sí tuvieron un crecimiento importante, pero, desde ese año, nosotros hemos venido creciendo hasta el punto de convertirnos hoy en la cervecería nacional de mayor producción artesanal independiente”, cuenta Marco Málaga, CEO Master Brew, empresa encargada de producir 7 Vidas. 

Foto: 7 Vidas.

Desde su planta de producción ubicada en la zona franca de Tacna, Master Brew produce entre 20.000 y 22.000 litros de cerveza 7 Vidas por mes. Esta cifra ya es un 20% superior a la registrada el año pasado y abarca más de 50 estilos diferentes en el año. La marca, asimismo, cuenta con hasta 700 puntos de venta a nivel nacional. Este crecimiento ha sido desafiante considerando que el mercado artesanal peruano enfrenta retos severos, relata Málaga. Por un lado, la penetración de las cervezas artesanales es ínfima: se estima que sólo el 0,25% del consumo total de cerveza es artesanal, siendo el porcentaje más bajo de toda Latinoamérica, con Colombia (2%) y Chile (3%) por delante. Málaga atribuye esta diferencia principalmente al precio.

“Lo que ve el consumidor es que la cerveza artesanal peruana es muy cara en comparación a la cerveza industrial. En otros países la diferencia no es tan grande. Acá llega a ser hasta tres veces más cara la cerveza artesanal que la industrial. Eso pasa porque todas las cervecerías somos muy chiquitas. Si bien 7 Vidas es una de las más grandes del Perú, sigue siendo minúscula en comparación a cualquier cervecería de Colombia, Chile o Ecuador. Entonces, como no tenemos economía de escala, no podemos bajar los precios”, explica.

Este escenario, además, se vio impactado fuertemente por la inflación global, que elevó el costo de materias primas importadas, y logró que la malta y el lúpulo dupliquen su valor en cinco años, anota el maestro cervecero. Ante la incapacidad de trasladar esa subida de precios al consumidor sin perder competitividad, se redujo drásticamente los márgenes en la industria, señala el empresario. Como resultado, el número de cervecerías en el Perú cayó de cerca de 300 en el 2021 a solo 70 o 75 en la actualidad, logrando sobrevivir solo las más rentables. Como dato, en Latinoamérica existen más de 10.000 cervecerías artesanales. Aunque Brasil (2.000), México (1.000), y Argentina (800) lideran este rubro, Chile (400) y Ecuador (300) tienen también una cantidad considerable de empresas.

La estrategia de expansión

Para diversificar y asegurar su crecimiento mucho antes de la crisis inflacionaria, Master Brew desarrolló en el 2019 la vertical de los ‘taprooms’, un concepto de restobar donde se pueden encontrar las más de 50 cervezas artesanales que produce la empresa bajo la marca 7 Vidas. Desde el 2021, la cervecería empezó a operar bajo un modelo de licenciamiento (una prefranquicia) y, actualmente, cuenta con cuatro locales (que operan con el nombre 7 Vidas) con licencia en Lima, Cusco, Arequipa y Tacna.

Foto: 7 Vidas.

Así, la compañía viene elevando su facturación en 15% en lo que va del año frente a todo el 2024, considerando todas sus unidades de negocio (incluyendo los ‘taprooms’), comenta Málaga.

El siguiente paso para la compañía dueña de 7 Vidas es acelerar su plan de expansión bajo el lanzamiento formal de su franquicia con el objetivo de abrir diez ‘taprooms’ en los próximos tres años, indica Málaga. “De estos diez [establecimientos], esperamos que cuatro sean en Lima y seis en provincias. Esto [se concretará] en los próximos tres años. Estamos haciendo ahora el lanzamiento de la franquicia en sí, pero la implementación de los primeros va a comenzar el año 2026”, cuenta el CEO. 

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Así, agrega, el formato estándar de restobar requerirá una inversión promedio de US$60.000 a US$100.000, con un retorno sobre la inversión de aproximadamente 27 meses. Adicionalmente, su modelo de Beer Truck (similar a un food truck cervecero), implicará una inversión de US$12.000 a US$20.000.

De esta manera, los ‘taprooms’ están diseñados para ser un «pilar de crecimiento» y la empresa busca que representen entre el 20% y 30% del volumen total de ingresos, acota Málaga. 

Foot: 7 Vidas.

Ampliación de capacidad y exportaciones

Además de la expansión minorista, Master Brew tiene objetivos claros en el ámbito internacional y productivo. Aunque las exportaciones representan actualmente solo cerca del 2% de su volumen total de exportaciones, la meta es alcanzar el 10% en el mediano plazo.

“Es cierto que hay más interés [de clientes en el extranjero] sobre todo también porque nuestros premios principales y reconocimiento fuera de Latinoamérica comienza en el 2024. [En la región] nos conocen desde hace 4 o 5 años, pero en el mundo desde hace 2 años somos realmente conocidos. Estamos desarrollando importadores en Estados Unidos: en Florida y en California. En Chile, ya tenemos un importador en Santiago y estamos trabajando también para desarrollar importadores en Europa: en España, Italia, y Bélgica, principalmente”, comenta.

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Para soportar el crecimiento proyectado, la empresa está ampliando su planta en Zofratacna. La construcción de una nueva nave industrial iniciará pronto y estará completamente operativa a principios de 2026. Esta inversión clave incluye quintuplicar el tamaño del bloque de cocimiento —el área caliente de la planta— con equipos canadienses. Estas inversiones buscan mantener a la empresa «un paso adelante del crecimiento de volumen» y mejorar la productividad mediante indicadores de eficiencia (los KPI) para reducir el consumo de electricidad y agua por litro de cerveza.