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¿Qué retos tendrá la agroexportación peruana después de la COVID-19?

Mas allá de los retos logísticos y el aumento de costos, la agroexportación peruana debe centrarse en las oportunidades que ofrece el país, destaca José Antonio Gómez Baca.

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La agroexportación peruana después de la COVID-19
Foto: Andina.

No hay duda de que los últimos dos años han sido desafiantes para el Perú y para el mundo. La COVID-19 nos enseñó que vivimos de manera globalizada e interdependiente. Lo que también aprendimos es que una adecuada alimentación es fundamental para nuestra salud y que los consumidores quieren comer cada vez más de forma sana y natural.

Es en este contexto que el Perú ha demostrado tener una ventaja comparativa grande, pues posee los climas, el agua, la tierra y la capacidad humana para convertirse en la despensa de alimentos saludables para el planeta.

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Luego de la pandemia

El mundo poscoronavirus trae retos enormes, como la recomposición de las cadenas logísticas globales, las cuales están bajo niveles de estrés nunca vistos. Ahí donde se requería cuatro barcos para manejar una rotación con arribos semanales al mercado, hoy se necesitan seis barcos, pues los puertos están congestionados, dado que los camiones no están disponibles para mover los contenedores. Esto último debido a que no hay suficientes choferes, entre otras razones. Esta situación hace que el comercio mundial esté expuesto a incrementos en los costos logísticos superiores al 100%, lo cual se transforma en inflación para todo lo que compramos.

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Hoy, los retos aumentan con una guerra que afecta aún más la cadena logística. La invasión rusa a Ucrania pone presión al precio del petróleo, a la importación de fertilizantes y a la producción de granos. Rusia es el exportador más grande del mundo de fertilizantes y, a su vez, está entre los cinco importadores más grandes del mundo para cítricos y entre los diez importadores más grandes del mundo de uva, dos productos en donde el Perú tiene una posición exportadora muy importante.

Identificación de riesgos

Mas allá de los retos logísticos y el aumento de costos, la agroexportación peruana debe centrarse en las oportunidades que tenemos como país. El 90% de la población del planeta vive en el hemisferio norte y es ahí donde falta agua y tierra arable para producir más alimentos. El Perú tiene uno de los niveles de agua per cápita más altos del mundo. Además, posee una capacidad de generar excedentes agrícolas como muy pocos países. Ese debería ser el objetivo de Perú: convertirse en la despensa de alimentos saludables del planeta.

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Actualmente, un gerente del sector agroexportador debe tener identificados los riesgos globales asociados a la oferta y la demanda de productos, pero también los asociados a los insumos y la logística. Esto último se debe a que estamos todavía lejos de operar en un mundo estable y con niveles de eficiencia logística precoronavirus. Construir varias opciones de mercado y obtener información relevante y oportuna son las dos estrategias clave para la supervivencia del negocio en esta nueva realidad.

Sobre el autor:

José Antonio Gómez Bazán es CEO de Camposol, una de la compañías agroindustriales más grandes de Perú.

Las opiniones expresadas son solo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Perú.

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