César Antúnez de Mayolo, profesor de Pacífico Business School, detalla las destrezas y conocimientos que ayudarán a los ejecutivos a encajar mejor en el nuevo rol de director independiente de empresas.

Tras casi tres décadas como ejecutivo, decidiste dar un paso al costado y ser independiente. Aprovechando tu vasta experiencia, empezaste a asumir roles como director independiente de empresas.  Seguiste un buen programa para formación para directores y tras algunas reuniones con personas que te conocen, hace poco aceptaste un puesto de director independiente en una empresa familiar que se encuentra en plena expansión.

Antes de tu primera sesión de directorio, repasaste meticulosamente la ley general de sociedades, los estatutos de la empresa, los estados financieros al mes previo y la agenda a discutirse en la siguiente reunión. Y tras la exposición del CEO y algunos de sus directivos, hiciste una serie de recomendaciones en base a tu experiencia e intuición, tras lo cual el equipo ejecutivo mostró apertura quedando en reunirse contigo en otra ocasión para que los instruyas con más detalle al respecto. Tras algunas reuniones con los directivos, te sientes satisfecho al ver que tus aportes son valorados.  Sin embargo, percibes que te estás metiendo en asuntos operativos y de gestión, alejándote del verdadero rol de un director.

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¿Cuál es el valor que un director independiente debería de agregar a una empresa? Y si en algún momento aspiramos a asumir dicho rol, ¿cómo podemos aprovechar mejor nuestros conocimientos y competencias “sacándonos el chip” de ejecutivos para aportar más en asuntos de gobernanza dentro de un directorio, considerando que se trata de una instancia colegiada?

El Órgano Supremo

Cuando un emprendedor funda una empresa, es natural que en sus primeros años de operación sea él mismo quien tome casi todas las decisiones.  A medida que su negocio crezca, irá incorporando a su equipo más decisores, pero muy probablemente siga siendo él quien siga tomando las decisiones más importantes. Seguramente esa empresa en algún momento contratará a un gerente general distinto al fundador, quien irá formando su equipo ejecutivo buscando profesionalizar más a la organización.  Sin embargo, las decisiones referidas a la estrategia de la empresa, inversiones, gestión del riesgo, gestión del talento y gobernanza, por su naturaleza más compleja y por estar relacionadas con el largo plazo, seguirán estando reservadas para los accionistas, quienes podrán formar un directorio para asumir dicha responsabilidad, como órgano rector de la empresa.

Los directores carecen de autoridad para actuar de manera individual o por separado dentro de la empresa, teniendo sólo autoridad para actuar de manera grupal o colegiada, a través de las sesiones de directorio.

La Gobernanza

La que es probablemente la función más importante de un directorio es la gobernanza, que tiene que ver con la selección, nombramiento, inducción, evaluación y retroalimentación del CEO, responsable de armar su equipo ejecutivo y gestionar el día a día de la empresa, buscando no interferir sino más bien potenciar su trabajo. 

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La transición desde el mundo ejecutivo hacia el de miembro de directorio es una forma de seguir contribuyendo al éxito empresarial, pero implica nuevos desafíos personales, en relación a ciertas destrezas y conocimientos que ayudarán a encajar mejor en esa nuevo rol, así como un nuevo “enfoque” sobre las responsabilidades a asumir. 

¿Qué podemos hacer para aportar más como nuevos miembros de un directorio?

El EquipoApenas firmemos  como nuevos integrantes de un directorio, tomemos la iniciativa de conocer personalmente a cada uno de los otros miembros del directorio, buscando construir relaciones personales, así como familiarizarnos con distintos puntos de vista sobre la empresa y su gobernanza.
InvolucrémonosRevisemos previamente la agenda a tratarse en la próxima reunión, para efectos de identificar aquellos tópicos en los cuales podemos aportar más, buscando participar desde la primera sesión.
PreguntemosMás que brindar soluciones, nuestro rol como directores es poner a prueba las propuestas del equipo ejecutivo, desafiandolos de forma constructiva. Dejemos atrás nuestra mentalidad de “gestores”, preguntando en vez de dar instrucciones, buscando conocer el racional y los procesos lógicos detrás de las decisiones directivas.  
Buena ondaSi bien es necesario tener una actitud crítica, no podemos dejar de ver los aspectos positivos de la empresa y la gestión, felicitando al equipo directivo cuando corresponda.
DinámicaObservemos con cuidado la dinámica y las perspectivas de nuestros colegas miembros del directorio, buscando de alguna manera, incorporar nuestros estilos y formas.
La OrganizaciónConozcamos a los principales ejecutivos de la empresa, así como sus instalaciones y según sea el caso, la planta productiva y principales puntos de venta.

SOBRE EL AUTOR

César Antúnez de Mayolo es profesor de Pacífico Business School y director independiente de empresas.

Las opiniones expresadas son solo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Perú.

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