El país debe convencer a las aerolíneas asiáticas de que lo vean como el punto de entrada para Sudamérica. Además, requiere consolidarse como un hub en la región.

Aunque en cámara lenta, el e-commerce continúa avanzando en el Perú: es, sin duda, el camino que cada vez más compradores prefieren. Para los grandes jugadores del e-commerce, sin embargo, los mercados de Sudamérica, que incluyen a nuestro país, son pequeños. La masa crítica de compradores de países como México o Brasil nos saca una larga ventaja. Solo en los aeropuertos de Ciudad de México se comercializan más productos de e-commerce que los que se comercializan en el Perú en todas las categorías (no solo la de e-commerce).

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Si bien todos los mercados de la región son pequeños, sumados adquieren relevancia. El e-commerce tiene como origen mayoritariamente el Asia y cuando alguien compra en línea espera que su producto le llegue lo más pronto posible. Para ello, la única forma de lograrlo, cuando los volúmenes no son los suficientes para tener stock del vendedor, es la vía aérea. Pero hoy no hay vuelos directos que lleguen de Asia a nuestra región y, si los hubiera, necesitarían tanto combustible que la capacidad de carga se reduciría considerablemente, más aún si son vuelos de pasajeros. ¿Cuáles son las grandes ventajas que tenemos y que podrían contribuir al crecimiento del e-commerce en nuestra región, teniendo al Perú como epicentro?

1. Nuestro aeropuerto del Callao tiene aerolíneas de corazón latino que han logrado un posicionamiento importante en la región. Nos hemos convertido en un hub para sus pasajeros hacia otros países. Nuestra posición equidistante geográfica es una ventaja real.

2. La mitad de la carga mundial se mueve en aviones de pasajeros por diversas razones: el itinerario normalmente se cumple, la aerolínea cubre gran parte de sus costos con los pasajeros (la carga es un adicional) y los aviones cada vez son más grandes y eficientes.

3. El concesionario actual del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez está por acabar sus obras y, con ello, nos brindará la infraestructura base para atender más aviones, más grandes y con más destinos. 

Ahora solo necesitamos convencer a las aerolíneas asiáticas de vernos como el punto de entrada a la región y demostrarles que, con nuestras ventajas, pueden tener en nosotros a un socio de largo plazo para entrar a un mercado agregado interesante. Obviamente, estas empresas necesitan tener la confianza de que el Perú se mantendrá estable y que sus inversiones estarán garantizadas. Sin ello, siempre mirarán hacia otros lados. Ofrezcamos ser el punto de conectividad. No necesitamos una aerolínea de bandera, sino más bien aprovechar las de los vecinos y que ellos nos sigan viendo como su hub

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Hay una línea marítima que encontró que por el Caribe pasaban gran parte de sus embarcaciones hacia todos sus destinos. La decisión de escoger esta isla en particular se basó en la estabilidad de su economía y su política interna, que tenía capital humano capacitado y un Estado que de la mano del sector privado se trazaba un camino de largo plazo, además de una muy buena relación con sus vecinos.

Esa naviera se ha convertido en una de las más grandes del mundo, la isla en una de las más ricas y sus ciudadanos también. ¿Estamos listos para aprovechar nuestras ventajas?

SOBRE EL AUTOR:

Hans Bottger es CEO de Boxless Solutions y consejero y director de empresas especializadas en comercio internacional (Talma México y Siembra Alta en Perú).

Las opiniones expresadas son solo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Perú.

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