Las tendencias no solo ayudan a las marcas a mantenerse relevantes. También nos ofrecen ventajas competitivas, si sabemos usar su potencial, destaca Anita Figueiredo, especialista en marketing.
Impulsoras del crecimiento y la mejora, algunas claves para identificar y liderar tendencias.
¿No sabés por dónde innovar? Mirar las tendencias puede ser un gran primer paso: No solo son señales del cambio, sino oportunidades para las empresas que saben identificar y aprovechar su potencial. Pero ¿qué convierte a un fenómeno en tendencia y cómo puede esto transformar la trayectoria de una organización?
¿Qué es una tendencia y por qué importa?
Una tendencia es un cambio evolutivo en las actitudes, comportamientos o preferencias de las personas, que surge de manera gradual pero consistente dentro de un contexto cultural, social o de mercado. Estas tendencias no son modas, ni son sucesos efímeros; representan patrones emergentes que revelan hacia dónde se dirige una sociedad o mercado, influenciados por factores como la demografía, la tecnología, la economía o eventos globales.
Las tendencias se clasifican en tres niveles principales: Primero, tenemos las macrotendencias, que son transformaciones a gran escala, como la inteligencia artificial, que impactan múltiples sectores durante décadas. Luego, encontramos las tendencias de consumo que son cambios en las expectativas de los consumidores, como el auge de productos locales y orgánicos. Finalmente, las microtendencias son movimientos específicos dentro de nichos, como los fenómenos virales en redes sociales.
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Para que algo se convierta en tendencia, debe cumplir ciertos criterios:
- Adopción progresiva y escalable: Inicia como una señal captada por líderes de opinión y comunidades influyentes, expandiéndose luego a audiencias más amplias.
- Resonancia cultural o emocional: Responde a necesidades latentes o preocupaciones colectivas, como la sustentabilidad o la salud mental.
- Contexto adecuado: Surge como respuesta a cambios sociales o tecnológicos. Por ejemplo, la pandemia aceleró el comercio electrónico y el trabajo remoto.
- Capacidad de viralidad: Las plataformas digitales amplifican su alcance, consolidándola como tendencia.
- Impacto real: Transforma la manera en que las personas compran, interactúan o valoran marcas.
¿Cómo podemos aprovechar las tendencias?
Las tendencias no solo ayudan a las marcas a mantenerse relevantes. También nos ofrecen ventajas competitivas, si sabemos usar su potencial.
- Anticipación
Identificar tendencias en sus primeras etapas permite a las marcas adelantarse al mercado, ajustando su propuesta de valor antes que los competidores. - Conexión emocional
Al alinearse con las preocupaciones o intereses del público, las marcas pueden construir una relación más profunda y auténtica con las personas. - Diferenciación
En mercados saturados, adoptar una tendencia puede impulsar la innovación y ofrecer productos o servicios únicos que capten la atención de los/las consumidore/as. - Reducción de riesgos
Comprender hacia dónde se dirige el mercado previene inversiones en áreas que podrían quedar obsoletas. - Liderazgo
Adoptar o liderar una tendencia posiciona a la marca como pionera, un atributo clave para destacar, casi en cualquier industria.
Más que solamente seguidores:
Para las marcas que aspiran a liderar, en lugar de simplemente seguir una tendencia, el enfoque debe ser tanto proactivo como innovador. El primer paso es el monitoreo constante. El uso de herramientas de investigación de mercado y análisis cultural nos permite captar señales débiles de cambio que podrían transformarse en movimientos significativos. Este proceso requiere un ojo entrenado para identificar patrones emergentes que otros podrían pasar por alto.
Sin embargo, no basta con identificar el «qué». Comprender el «por qué» detrás de una tendencia es esencial. Las marcas necesitamos profundizar en las motivaciones, necesidades o inquietudes que impulsan ciertos comportamientos o preferencias. Esta comprensión ayuda a conectar las tendencias con su propósito y valores de manera auténtica y relevante.
Una vez que se ha identificado y entendido una tendencia, la experimentación se convierte en un paso crucial. Desarrollar prototipos o proyectos piloto nos permite validar ideas en entornos controlados, aprender rápidamente y realizar ajustes antes de invertir a gran escala. Este enfoque reduce riesgos y optimiza recursos. Pero liderar una tendencia no solo implica actuar; también requiere comunicar de manera efectiva. Entonces, es imprescindible construir narrativas poderosas para conectar emocionalmente con las audiencias. Una buena historia no solo informa, sino que también inspira y genera empatía, reforzando el papel de la marca como referente en el tema.
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Finalmente, las marcas que realmente crean tendencias van un paso más allá: desafían lo establecido e introducen disrupción. Estas empresas no solo ofrecen nuevas soluciones o productos, sino que también educan al mercado, moldeando percepciones y abriendo caminos hacia nuevas categorías.
¿Estás ready para identificar y capitalizar la próxima gran tendencia? El futuro es de quienes saben verlo primero.
Sobre la autora:
Anita Figueiredo es especialista en marketing. Es fundadora y socia gerente de la consultora argentina Proteína y profesora de la Universidad Torcuato Di Tella.
Las opiniones expresadas son solo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Perú.
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