No basta con apoyar a las madres: también hay que preparar a líderes, colegas y equipos para ser una red activa de soporte, destaca, Fiorella Moretti, Marketing Manager Huggies, Kotex & Plenitud de Kimberly-Clark Andes.

Durante años, se ha instalado la idea de que maternidad y liderazgo son caminos que no se cruzan. Que una mujer debe elegir entre desarrollar su carrera o ser una madre presente. Aunque ese discurso ha perdido fuerza, en el Perú aún el 41% de mujeres deja de trabajar tras el nacimiento de su primer hijo, y muchas no logran reinsertarse en una década, según BBVA Research.

Sigue siendo habitual escuchar, incluso en pasillos corporativos: “¿Podré seguir creciendo profesionalmente si quiero estar en casa para leer un cuento en la noche?” La respuesta es: sí, se puede. Y más aún: la maternidad no es una pausa en la carrera, es una escuela de liderazgo real.

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Yo tengo dos hijos, Yago y Milan, y no pasa un solo día sin que me enseñen algo que aplico en mi vida profesional. La maternidad me ha entrenado en paciencia, empatía, y resolución ágil de problemas, cualidades que ningún MBA enseña con tanta profundidad. Pero más allá de lo que la maternidad desarrolla, también plantea una pregunta urgente: ¿qué cambios deben impulsar las empresas para que ser madre no signifique retroceder en la carrera profesional?

Necesitamos políticas que acompañen la transición tras la licencia: retorno progresivo, contención emocional, horarios flexibles y capacitación para equipos. No basta con apoyar a las madres: también hay que preparar a líderes, colegas y equipos para ser una red activa de soporte.

¿Y si dejamos de ver a las madres como un “reto de gestión” y empezamos a verlas como una ventaja competitiva? Proyectos liderados por madres suelen destacarse por su enfoque humano, visión a largo plazo y eficiencia. Ese es un potencial que las organizaciones deberían impulsar activamente. Apostar por una cultura que valore la diversidad de experiencias y acompañe a sus colaboradores en todas sus etapas de vida.

Además, desde marketing, también podemos contribuir a cambiar la conversación. Mostrar modelos de maternidad reales, sin romanticismos ni estigmas. Inspirar sin idealizar, conectar sin culpas. Contar historias de mujeres que eligen ambas cosas —ser madres y líderes— y lo logran a su manera, con altas y bajas, pero con convicción.

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A todas las madres que están construyendo una carrera les diría: no renuncien a su desarrollo profesional por miedo a no poder con todo. Cuando trabajamos con propósito, nuestros hijos lo sienten. Ser madre no te limita, te transforma. Y sí, puedes ser ambas. ¿Por qué no?

Sobre la autora:

Fiorella Moretti es Marketing Manager Huggies, Kotex & Plenitud de Kimberly-Clark Andes.

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