La catedrática y consultora, Anita Figueiredo, revisa trece tendencias que ya están definiendo el marketing en 2026 y las decisiones que obligan a tomar.
Hoy el marketing, muchas veces, no tiene un problema de ideas. Tiene un problema de prioridades.
El ruido crece: nuevas plataformas, nuevas “reglas”, nuevas promesas tecnológicas. Pero el problema se repite en la mayoría de las organizaciones: no falta información,falta foco. Los equipos no se quedan atrás porfalta de iniciativas: se quedan atrás por no convertir señales en decisiones. En ese contexto, las tendencias sirven solo si bajan a preguntas operativas: qué cambiar, qué dejar de hacer y qué capacidades construir para que el negocio mejore.
Lee también: Esta es Bloomwell, la empresa de telesalud que impulsa la industria del cannabis de US$900 millones en Alemania
Estas son 13 verdades que están moldeando el marketing en 2026 y, sobre todo, el tipo de decisiones que nos obligan a tomar.
1) La IA ya no es “la novedad”: es el sistema operativo
En 2026 la inteligencia artificial (IA) aparece simultáneamente como principal prioridad y como principal desafío para marketing. Esa paradoja revela algo: muchos equipos ya la probaron, pero pocos la integraron con impacto sostenido. La pregunta que ordena la conversación ya no es “¿usamos IA?”, sino: ¿qué procesos deberían volverse mejores, más rápidos o más consistentes gracias a IA?
Si la IA solo acelera la producción, la consecuencia suele ser previsible: más piezas, pero el mismo desorden.
2) La brecha no es IA sí / IA no: es IA superficial vs IA que mueve negocio
Con la adopción masiva, la ventaja se desplaza. El diferencial real aparece cuando la IA deja de ser un “asistente creativo” y se convierte en motor de performance: predicción de demanda y de churn, reasignación de presupuesto, personalización inteligente, optimización.
No es un tema de acceso a herramientas: es un tema de diseño de procesos y calidad de datos.
3) GEO: ahora hay que serrecomendado, no solo rankeado
Con motores de respuesta y asistentes generativos surge una nueva disciplina: Generative Engine Optimization (GEO). En lugar de competir solo por posiciones en buscadores, la pregunta pasa a ser: ¿qué tan fácil es que un sistema de IA entienda mi marca, confíe en mi información y me recomiende?
Esto empuja a repensar contenidos: plantear estructuras claras, definiciones consistentes y claims verificables. La reputación y las señales de autoridad dejan de ser “nice to have”y se vuelven “musts”.
4) Datos sintéticos: aprender más rápido sin trabarte en privacidad
Crece una tensión: se necesita más personalización y mejores modelos, pero también más cumplimiento regulatorio y cuidado de la privacidad. Los datos sintéticos (datasets artificiales que preservan patrones estadísticos) se consolidan como vía para simular escenarios, ampliar muestras y entrenar modelos sin depender siempre de datos sensibles o de históricos perfectos. La pregunta es: ¿qué hipótesis podrías testear antes de ejecutar si pudieras modelar escenarios?
5)IA + creatividad: el dilema es identidad, no velocidad
La IA ya interviene en ideación, versiones, evaluación previa y predicción de desempeño. El dilema estratégico no es si “usarla”, sino qué automatizar sin diluir la identidad de nuestra marca.
La pregunta que tenemos que hacernos es: ¿qué parte de tu creatividad es industrializable y qué parte es ADN que tenés que proteger? Sin esa definición, el riesgo es la homogeneización: campañas correctas, pero marcas indistinguibles.
6) Unificar datos sigue siendo una debilidad estructural
Si los datos no se integran, el cliente no existe como persona: existe como fragmentos. La unificación de datos de cliente sigue siendo una deuda transversal en casitodos los equipos de marketing. En 2026, la decisión importante a tomar rara vez es comprar otra herramienta. Suele ser: definir una vista mínima viable del cliente y construirla, aunque sea imperfecta, para que marketing y negocio hablen de personas, no de tickets.
7) Creadores: cada vez menos táctica, cada vez más canal
Los creadores se consolidan como parte estructural del mix de medios. No se trata de hacer influencer marketing como acción aislada, sino de entender que el contenido distribuido por personas se volvió un activo de confianza y conversión. La pregunta acá es: ¿qué rol cumplen los creadores en tu funnel y cómo lo vas a medir? Sin eso, es fácilterminar comprando “alcance” cuando (tal vez) se necesitaba prueba, consideración o intención.
8) Retail media:la inversión se acerca al momento de compra
Retail media crece porque conecta dos cosas que al marketing tradicional le cuesta unir: audiencias con intención y espacios cerca del carrito. La decisión no es “probemos retail media”, sino: ¿qué plataformas/retailers son estratégicos para tu categoría y con qué objetivo los usás (share, margen, adquisición, rotación)?
9) Microcomunidades:la confianza se vuelve ventaja
Mientras las redes masivas se saturan, crecen espacios más acotados: comunidades, grupos cerrados, nichos y foros con reglas propias. Para las marcas, el problema no es estar, sino merecer estar. La pregunta, antes de entrar, es: ¿qué valor real vas a aportar para justificartu presencia? Las microcomunidades castigan el oportunismo.
10) Activación en tiempo real: el nuevo cuello de botella
Hoy no alcanza con tener datos. Hay que activar rápido: disparar acciones, ajustar creatividades, cambiar mensajes por contexto, reaccionar a señales sin tickets eternos. Esto fuerza decisiones de operación: qué se automatiza, qué se aprueba, quién tiene permiso, qué depende de IT y qué puede ejecutar marketing. La velocidad ya no es un deseo, sino un requisito para jugar..
11) Se debilita el third-party: gana el intercambio de valor
Entre los temas regulatorios, las restricciones de tracking y la pérdida de confiabilidad, el third-party data avanza hacia la pérdida total de relevancia. Eso, por supuesto, jerarquiza al first-party y al zero-party data (preferencias declaradas), pero con una condición: el usuario tiene que entender eltrato. “Te doy datos porque me das valor”. La decisión es: ¿qué valor real estás dispuesto a ofrecer para que el cliente te cuente o te de algo de sí?
12) Customer Experience: deja de ser “soft” porque mueve crecimiento
La evidencia sigue empujando en la misma dirección: mejorar la experiencia impacta resultados. En 2026, la pregunta concreta que tenés que hacerte es: ¿dónde está la fricción que te roba conversión, recompra o recomendación? La experiencia se gestiona como sistema: no como “detalle”, sino como palanca económica.
13) Diferenciarse por experiencia: el camino de la época
Diferenciarse por producto es cada vez más difícil. Diferenciarse por experiencia es posible, pero exige consistencia operativa. La satisfacción depende de expectativas: prometer es fácil; cumplir de forma repetible es lo que crea ventaja. La pregunta acá esl: ¿qué experiencia distinta podés prometer y cumplir mejor que tu competencia?
No gana el que persigue tendencias, sino el que construye capacidades
Estas 13 verdades no piden hacer más cosas. Nos piden elegir. Y elegir casi siempre implica renunciar: a tácticas de moda, a inercias de la organización, a métricas vanidosas, a la fantasía de que “estar en todo” es estrategia.
Por eso, para ordenar 2026, te dejo dos preguntas como punto de partida:
-¿Qué dos o tres capacidades vamos a construir sí o sí este año?
-¿Qué vamos a recortar para liberarfoco?
Las tendencias sirven siterminan en una hoja de ruta. Lo demás es entretenimiento.
Este artículo se elaboró a partir de los siguientes informes de tendencias: Estado del Marketing, Salesforce – State of Marketing, Kantar – Marketing Trends 2026, Kantar – Media Reactions, Kantar – LIFT+, Kantar – CX Pilot y Kantar – ExperienceEvaluator.
Sobre la autora:
Anita Figueiredo es especialista en marketing. Es fundadora y socia gerente de la consultora argentina Proteína. También es profesora de la Universidad Torcuato Di Tella.
Las opiniones expresadas son solo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Perú.
