Las organizaciones más valiosas serán aquellas que transformen sus datos en decisiones escalables con la ayuda de la IA, dice Cindy Sandoval, líder de software para IBM en Perú, Ecuador y Bolivia

Sin importar la industria, las organizaciones saben que la constante es el cambio. Este puede generarse a partir de múltiples frentes: avances tecnológicos, dinámicas sociales, coyunturas económicas y más. Pero de vez en cuando surgen disrupciones que no solo aceleran la transformación empresarial, sino que redefinen sus cimientos. Hoy, una de esas transformaciones es la inteligencia artificial (IA) porque está cambiando lo que las empresas hacen y, sobre todo, cómo lo hacen.

La IA se ha convertido en un catalizador estratégico: además de impulsar una evolución en los modelos de negocio existentes, se está consolidando como un modelo de negocio en sí misma. Sin embargo, nada de esto es posible sin un cambio aún más profundo: el de mentalidad, pues no se trata de “sumar IA” a los procesos, sino de transformarse en compañías potenciadas por
IA. ¿Qué implica eso? ¿Por dónde pueden empezar las organizaciones? Estas son tres recomendaciones para avanzar en la
transformación empresarial de la mano de la IA: es mejor rediseñar desde la raíz, que maquillar la ineficiencia Muchos de los proyectos de IA fracasan porque buscan automatizar procesos que ya eran ineficientes. Las organizaciones verdaderamente centradas en IA parten de otras preguntas: ¿Qué tal si diseñamos X proceso desde cero, sin las limitaciones de hoy?, ¿Qué queremos lograr y cómo podemos combinar nuestro talento con IA para que sea posible? Pensar de esta manera permite identificar oportunidades disruptivas, hacer apuestas más ambiciosas y experimentar rápidamente para que cada iteración, incluso con sus errores, se convierta en una vía de reinvención.

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La IA más valiosa es la que se construye con datos propios. En un estudio reciente de IBM, el 57% de los líderes empresariales a nivel global indicó que, para 2030, su ventaja competitiva dependerá de la sofisticación de sus modelos de IA. No obstante, esta sofisticación no se basa en los modelos más grandes, sino en combinar la IA con los datos propios de una manera única para alcanzar los objetivos de negocio. Las organizaciones más valiosas serán aquellas que transformen sus datos en decisiones escalables con la ayuda de la IA. Esto les dará a las compañías unas capacidades que la competencia no podrá imitar simplemente adquiriendo los mejores modelos. La productividad de hoy impulsará la transformación del mañana Las inversiones actuales en IA están aumentando la productividad en un ciclo virtuoso, como nunca antes: la eficiencia impulsada por la IA libera capital y talento.

Esa capacidad liberada habilita la innovación en nuevos mercados. Los nuevos mercados generan nuevos datos. Los nuevos datos capacitan mejor a la IA. Una mejor IA genera mayor eficiencia. Con eso en mente, este es el momento para fijar metas ambiciosas, gestionarlas con sprints periódicos enfocados en eficiencia y oportunidades, y apalancarlas mediante sandboxes de experimentación controlada. El momento que viven las organizaciones alrededor de la IA actualmente no se trata solo de otra transformación porque la escala de la oportunidad es única. La pregunta es si estamos listos para dar el primer paso. Como dijo Lou Gerstner, quien guió a IBM a través de una de sus transformaciones más profundas: “No se premia a quien predice la lluvia, sino a quien construye las arcas”. La IA nos da nuevas herramientas, pero la decisión de construir es nuestra. Ahí comienza la reinvención.

Sobre la autora:

Cindy Sandoval es líder de Software para IBM en Perú, Ecuador y Bolivia

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