La tercera edición de este foro convocó a ejecutivos, empresarios y expertos en sostenibilidad. Algunos temas que se trataron fueron el financiamiento sostenible, las energías del futuro, la relación de las empresas con el entorno, y convocó a voceros locales e internacionales que contaron cómo hacen del mundo un lugar más verde.
Este martes 26 de agosto se desarrolló el Sustainability Summit 2025 de Forbes Perú. Se trata de la tercera edición del encuentro, que se llevó a cabo en la Casa Prado, y que convocó a ejecutivos, empresarios y expertos en sostenibilidad.
El evento fue realizado con el apoyo de los socios comerciales de Forbes Perú. Estos fueron: Claro Perú, Gloria, Solgas, Alicorp, Nexa Resources, DP World Perú, Natura, Cementos Pacasmayo, Audi, CIAL Dun & Bradstreet, y Perú Sostenible.
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SOLUCIONES PARA EL PLÁSTICO EN EL OCÉANO
El evento mostró cómo las empresas peruanas están incorporando la sostenibilidad de manera transversal en sus modelos de negocios. Pero también dio espacio a conocer proyectos internacionales que pueden servir de referencia para las iniciativas sostenibles en el país.
Así, el evento empezó con el spotlight de Riccardo Farina, Head of Partnerships Funding en The Ocean Cleanup, organización sin fines de lucro originaria de Países Bajos que combate la contaminación del plástico en los océanos, a través de la tecnología; y que cuenta con 21 proyectos en nueve países.

«Más de 100 millones de kilos de basura corren el riesgo de llegar al océano. La mayor concentración es la Gran Mancha de Basura del Pacífico, que se observa en diciembre. Es un área tres veces más grande que Francia, entre San Francisco y Hawái, y cada año se acumulan más kilos de basura en el océano», explicó durante su presentación. Farina indicó que este problema tiene potencial de desastre ambiental, pues el plástico se descompone en microplásticos, entrando en la cadena alimentaria y dañando los ecosistemas marinos y las comunidades locales.
Entre sus iniciativas para combatir esta problemática está el ‘Sistema 3’, que consta de una barrera flotante de 2,2 kilómetros de longitud que recoge plástico en la Gran Isla de Basura del Pacífico, utilizando un software que predice y detecta las zonas donde se encuentran las mayores concentraciones de plástico. El plástico se descarga en un barco para su funcionamiento continuo.
De esta manera, el Head of Partnerships Funding en The Ocean Cleanup enfatizó que este es un problema global que requiere una solución global, alcanzable solo mediante la colaboración, los datos y un enfoque científico.
FINANCIAMIENTO SOSTENIBLE
Posteriormente, se llevó a cabo el panel ‘Capital con propósito: el rol del financiamiento en la transformación sostenible de las empresas‘. En esta participaron Diego Flaibán, Director del Sector Financiero para Intermediarios Financieros del Cono Sur en IDB Invest; José Carlos Del Valle, CEO de Nexa Perú y CFO & Vicepresidente Sénior de Finanzas de Nexa Resources S.A.; Melissa Becerra, Gerente de Proyectos en Perú Sostenible; y Julio Carrasco, director Corporativo de Tesorería y Riesgos Financieros de Alicorp.

Becerra, de Perú Sostenible, indicó que una tendencia vista en el mercado local es los estándares de sostenibilidad ASG (ambientales, sociales y de gobierno corporativo) a la cadena de valor, a través de sus proveedores. En esa línea, Carrasco, de Alicorp, destacó que su empresa ha implementado un proceso de homologación y clasificación de proveedores en base a métricas de sostenibilidad. Asimismo, Del Valle, de Nexa Perú, consideró que el financiamiento sostenible no solo nos trae beneficios, sino que «refuerza nuestros compromisos de largo plazo (cero emisiones de carbono para 2050)».
Por su lado, Flaibán, del IDB Invest, resaltó que es necesario incorporar riesgos climáticos al análisis de asignación de créditos para evitar «castigos» por parte de los inversores. «Lo que estábamos haciendo era evaluar riesgos sociales y ambientales desde el punto de vista regulatorio […], ahora hay que incorporar riesgos climáticos», indicó.
SOSTENIBILIDAD TRANSVERSAL: EL CASO GLORIA
Otro keynote del evento estuvo a cargo de Reinaldo Serra Crespo, Gerente Corporativo de Asuntos Públicos y Sostenibilidad del Grupo Gloria, quien dio a conocer el camino sostenible por el que avanza la compañía peruana. El ejecutivo señaló que debido a la diversificación en cuanto a unidades de negocios, la sostenibilidad y economía circular en la empresa son una realidad.

“La industria de manufactura abre esa posibilidad (de ser sostenibles). Por eso, no solo hablamos de estrategias de sostenibilidad, sino que la sostenibilidad o la innovación sostenible se ha convertido en nuestra estrategia de crecimiento e inversión. Cada paso que se ha dado, cada inversión que se ha desarrollado, y cada adquisición ha tenido detrás un plan estratégico. Es decir, responde a un criterio sistemático, en el que cada paso que antecede y sigue tiene un propósito. De manera que cada organización, cada empresa o cada rubro que se incorpore al grupo inmediatamente forma parte de la cadena de valor del propio grupo, permitiendo así una economía circular”, explicó Serra.
Al día de hoy el Grupo Gloria es un conglomerado que reúne negocios en cuatro unidades definidas: alimentos, cementos, agroindustria y otros negocios. El ejecutivo detalló que desde el grupo conectan a los diferentes negocios para que “lo que podría haber sido un residuo en años anteriores se convierta en un insumo para otras empresas en la cadena de valor”.
También indicó que la innovación, la sostenibilidad, y el talento humano son los tres elementos base de la estrategia de Gloria. Además, recalcó que la eficiencia y trascendencia son clave para el camino sostenible de la compañía. “Hay que demostrar que la sostenibilidad es rentable. Y la sostenibilidad es altamente rentable, no solo en términos de reputación, que puede salvarle la vida a uno en una situación de crisis; sino en términos tangibles. Sobre todo, en un grupo de empresas de manufactura, esto es muy viable: que lo que sea eficiente sea también trascendente en términos ambiental y social”, concluyó.
EL FUTURO DE LA ENERGÍA
A continuación, se desarrolló un conversatorio que discutió sobre las energías del futuro y la ruta al net zero (cero emisiones). En esta participaron Alessandra Dentone, Directora Comercial de Solgas; Elisa Munares, Directora de Planeamiento Estratégico y Líder del Comité de Sostenibilidad de Claro; Andrés Rebolledo, secretario ejecutivo de OLADE; y Sany Rodriguez Kross, Directora Senior de Seguridad y Medio Ambiente para Perú, Ecuador y Colombia de DP World.

Por un lado, Rebolledo, de OLADE explicó que América Latina y el Caribe puede definirse como la región más “verde” del mundo pues es la que tiene el mayor porcentaje de energía renovable: un 70% y tiene margen para seguir avanzando. En ese sentido, el Perú tiene un alto potencial para seguir invirtiendo en energía solar y eólica. En tanto, Dentone, de Solgas, detalló que justamente el GLP representa una opción de energía más “limpia” que el diésel y permite que las empresas transiten de manera paulatina hacia energías más limpias como la solar o eólica.
Por otro lado, Claro Perú y DP World compartieron también los pasos que están dando para reducir sus emisiones. Munares, su directora de Planeamiento Estratégico y Líder del Comité de Sostenibilidad, explicó que han apostado por alimentar a sus antenas con energía de paneles solares y de forma constante buscan proyectos para llegar a su meta de ser net zero. Para Munares, de Claro, precisó que están abordando iniciativas que les permitirán acercarse más a sus metas en sostenibilidad a la par que con el interés de los inversionistas. Mientras tanto, Kross indicó que DP World Callao se ha propuesto la ambiciosa meta de reducir el 90% de sus emisiones para el 2030 y decidió hacer un cambio completo de su matriz energética. “Nos dimos cuenta de que el 70% de nuestras emisiones provenían del diésel y que la única manera de reducirlas era hacer un cambio rotundo», explicó.
LO SOCIAL EN ESG
También se llevó a cabo el panel ‘S de Social: la clave relación de las empresas con el entorno’. En esta participaron Juan Carlos Corvalán, gerente de Sostenibilidad de Sodimac; Carla Sánchez, Jefa de Sustentabilidad de Natura; y Diego Arispe, Director de Personas y Relaciones Comunitarias de Cementos Pacasmayo.

En este espacio, Juan Carlos Corvalan, de Sodimac, explicó que las empresas no pueden ser exitosas en una sociedad «quebrada». «Las empresas podemos ser actores relevantes en contribuir para solucionar en los enormes retos [sociales]», mencionó. Añadió que esa contribución ayuda a reducir los riesgos para las organizaciones.
Adicionalmente, Diego Arispe, de Cementos Pacasmayo, destacó que es necesario que las empresas conozcan a sus comunidades, respetando tradiciones y costumbres. «El relacionamiento nos permite conocer a los actores formales, como las autoridades, sino también a los ‘informales’, que suelen tener más tiempo en la zona y muchas veces conocen con más profundidad las carencias de la comunidad. Si tu foco es mejorar la calidad de vida de las comunidades, el relacionamiento es fundamental». Aseguró que, una vez identificadas las brechas, se pueden sacar adelante proyectos y planes de trabajo. Por su lado, Carla Lisset Sanchez, de Natura Perú, resaltó la importancia de generar economías regenerativas y generar confianza entre sus stakeholders.
MANEJO RESPONSABLE DE LOS RECURSOS NATURALES
Para concluir el evento, Mari Luz Canaquiri, activista y Premio Goldman 2025, compartió el camino del pueblo kukama kukamiria para que el Poder Judicial reconociera al río Marañón como un sujeto de derecho, luego de años de derrames de petróleo de Petroperú. “Esa decisión [del Poder Judicial] no es solo un logro legal, sino que es un cambio de mirada que significa que el río deja de ser visto como un recurso que se explota, y pasa a ser un ser vivo con voz y dignidad”, indicó.

La lideresa indígena resaltó que es necesario tomar en cuenta la cosmovisión de los pueblos originarios, los mismos que protegen con su vida a la Amazonía. Pese a ello, comentó, estas mismas comunidades suelen ser marginadas de las decisiones tanto de los Gobiernos como de las empresas.
En ese sentido, subrayó que la sostenibilidad no se trata solo de cuidar al medio ambiente, sino también de ser equitativos con quienes habitan en la selva. “Incluir a los pueblos indígenas en el diseño de los proyectos no es solo un acto de justicia, sino también es una estrategia inteligente: nuestros conocimientos sobre los ciclos de agua, la biodiversidad, las plantas medicinales, pueden complementar la ciencia y la tecnología moderna, reduciendo riesgos y asegurando que los proyectos tengan resultados sostenibles y duraderos”, destacó.
“La sostenibilidad no puede ser solo una estrategia de mercado, ni un informe anual en las compañías. La sostenibilidad es una decisión ética, e implica escuchar a la naturaleza, respetar los derechos de los pueblos indígenas, y repensar el modelo de desarrollo que está destruyendo nuestra casa común […] Hay que ver la sostenibilidad no como una tendencia, sino como un compromiso profundo con la tierra, con nuestros hijos, y las generaciones venideras”, finalizó.
