El reglamento de la nueva ley de teletrabajo es suficientemente flexible para que las empresas adapten sus prácticas actuales y realicen el trabajo a distancia, señalan los especialistas consultados por Forbes. Las mypes, sin embargo, podrían preferir el retorno a la presencialidad.
La norma define dos modalidades de teletrabajo, el total y el parcial. Establece el derecho a la desconexión y la confianza digital. Además, detalla las obligaciones en materia de compensación por gastos de equipos, internet y electricidad.
La pandemia cambió las preferencias del talento joven a la hora de elegir una compañía para trabajar, destaca Álvaro Merino, líder del Pilar de Transformación Empresarial en la Era Digital de Centrum PUCP.
La multiplicación de trabajadores remotos con salarios en dólares o euros ha abierto un debate sobre la inyección económica y el impacto en los precios de vivienda, que fomentan la expulsión de residentes originarios.
Hay empleadores que desean que sus trabajadores regresen a las oficinas porque quieren beneficiarse de la interacción persona a persona, una ganancia que no puede medirse solo por cifras de productividad.
La norma indica que el teletrabajador que aporte sus propios equipos y el servicio de internet recibiría una compensación por el empleador, "salvo pacto contrario". El reglamento precisará cómo es que las empresas realizarán estas compensaciones.
Un estudio realizado por la multinacional de software Zoho señala que el 47% de encuestados en América Latina escogió al trabajo remoto como el mejor modelo para laborar. El 45% de los encuestados seleccionó el trabajo híbrido.